Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 19 de junio de 2026.- Las autoridades sanitarias de Yucatán mantienen activos los protocolos de vigilancia epidemiológica ante la presencia constante del Triatoma, insecto conocido popularmente como chinche besucona o “pik”, identificado como el principal vector de la enfermedad de Chagas.
La chinche besucona es una especie endémica de la Península de Yucatán, con capacidad para adaptarse tanto a zonas rurales como a entornos urbanos. Esta característica mantiene la atención de las autoridades de salud debido a que puede transmitir el parásito Trypanosoma cruzi, causante de la enfermedad de Chagas.
¿Cómo ocurre el contagio?
El insecto no transmite el parásito mediante la picadura. El riesgo surge cuando, después de alimentarse de sangre, deposita heces infectadas cerca de la herida.
Al rascarse la zona afectada, la persona puede introducir de manera involuntaria el parásito al organismo o trasladarlo hacia las mucosas de los ojos o la boca, lo que facilita la infección.
Uno de los principales desafíos de la enfermedad de Chagas es que suele presentar pocos síntomas en su fase inicial. En muchos casos, la infección pasa inadvertida o se confunde con padecimientos comunes.
Cuando aparecen manifestaciones clínicas, estas pueden incluir fiebre, dolor de cabeza intenso, malestar general, inflamación de ganglios y lesiones en la piel en la zona afectada. También destaca el signo de Romaña, caracterizado por la inflamación de un párpado, considerado uno de los indicios más representativos de esta etapa.
Riesgos a largo plazo y medidas de prevención
La enfermedad puede evolucionar a una fase crónica si no recibe diagnóstico y tratamiento oportunos. Con el paso de los años, la infección puede afectar órganos vitales y provocar alteraciones graves en el ritmo cardíaco, insuficiencia cardíaca, agrandamiento del corazón, daños en el sistema digestivo y complicaciones neurológicas.
Ante este panorama, las autoridades de salud recomiendan mantener limpios los hogares, reparar grietas y espacios donde el insecto pueda refugiarse, así como acudir a una unidad médica ante la sospecha de una picadura de chinche besucona para recibir atención oportuna.






















