Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 4 de julio de 2026.- El Parkinson, una enfermedad crónico-degenerativa que afecta el sistema nervioso central, se mantiene como uno de los principales retos de la salud neurológica. Ante este panorama, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán reiteró que, aunque este trastorno no tiene cura, un diagnóstico oportuno, el tratamiento adecuado y el seguimiento médico permiten controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
El doctor Sebastián Martínez Ramírez, médico neurólogo del instituto, explicó que este padecimiento es provocado principalmente por la disminución de la dopamina en el cerebro, lo que afecta el movimiento y suele presentarse con mayor frecuencia en personas de entre 50 y 70 años.
El especialista señaló que la enfermedad tiene un desarrollo gradual y que sus primeros síntomas pueden aparecer durante un periodo de tres a cuatro años antes de manifestarse plenamente.
A estos síntomas debes prestar atención
Entre los signos de alerta destacan los temblores involuntarios, principalmente en las manos durante el reposo, así como rigidez muscular, movimientos lentos, pérdida de flexibilidad, dolores corporales e incluso depresión. Ante cualquiera de estas manifestaciones, recomendó acudir de inmediato a una valoración médica especializada.
Martínez Ramírez indicó que el diagnóstico del Parkinson es esencialmente clínico, aunque puede complementarse con estudios como la resonancia magnética y la tomografía por emisión de positrones (PET) para descartar otros padecimientos con síntomas similares.
Asimismo, advirtió que no todo temblor significa Parkinson, ya que estos movimientos también pueden estar relacionados con enfermedades tiroideas, renales, hepáticas o incluso ser consecuencia del uso de algunos medicamentos, como antidepresivos o fármacos para mejorar la circulación.
¿Cuáles son las causas del Parkinson?
El neurólogo agregó que, aunque las causas exactas de la enfermedad aún no se conocen, la comunidad médica la asocia con una combinación de factores genéticos, ambientales, el proceso natural de envejecimiento y la muerte programada de las neuronas encargadas de producir dopamina.
Para atender a los pacientes, el IMSS dispone de tratamientos farmacológicos basados en medicamentos similares a la dopamina, así como de procedimientos de estimulación cerebral profunda, una tecnología que contribuye a mejorar el control de los movimientos.
Finalmente, el especialista reiteró que el objetivo del tratamiento no solo es retrasar el avance del padecimiento, sino también prevenir complicaciones y permitir que las personas diagnosticadas con Parkinson conserven su independencia y una vida digna durante el mayor tiempo posible.






















