Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, a 24 de julio de 2026.- Los pasillos de la Fiscalía General del Estado de Yucatán cambiaron temporalmente su habitual atmósfera de solemnidad por una llena de risas, energía y curiosidad, más de 150 infantes y adolescentes tomaron las instalaciones, no por un asunto legal, sino para ser los protagonistas de la quinta edición de un programa que transforma el periodo vacacional en una aventura de aprendizaje.
Durante dos días a la semana, la dependencia abre sus puertas en un formato completamente distinto, lejos de las formalidades jurídicas, los hijos del personal que labora en la institución descubren de cerca y de manera amigable el trabajo que realizan sus padres todos los días.
A través de este acercamiento, los menores desarrollan herramientas invaluables para su propio autocuidado y adoptan, desde una edad temprana, la cultura de la prevención y el respeto por la legalidad.

Para garantizar que el mensaje resuene en cada asistente y mantener su atención, los organizadores han diseñado los contenidos alejándose de los esquemas rígidos.
Los participantes se dividen en tres grupos estratégicos que abarcan desde los seis hasta los 16 años de edad.
Esta cuidadosa división permite que cada dinámica y temática esté perfectamente adaptada a los intereses de cada etapa de desarrollo, fomentando de manera natural valores indispensables como la responsabilidad, la solidaridad y el respeto mutuo.
El Fiscal General del Estado de Yucatán, Juan Manuel León León, fue el encargado de dar la bienvenida a esta entusiasta generación, rompiendo con el estereotipo de una procuración de justicia distante, que busca consolidar una institución humana, cercana y de puertas abiertas.

En su mensaje, destacó que recibir a los hijos de los servidores públicos para que se diviertan aprendiendo representa una satisfacción enorme, pues constituye un paso firme en la educación de los ciudadanos del mañana.
De esta manera, el receso de verano deja de ser un simple descanso escolar para convertirse en una oportunidad de integración.

La Fiscalía yucateca demuestra con esta iniciativa que la justicia, la prevención y los valores cívicos también pueden enseñarse a través del juego, sembrando una semilla de conciencia social en los rostros más jóvenes del estado.






















