Mar-a-Lago, Florida, a 3 de enero de 2026.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que empresas petroleras estadounidenses entrarán a Venezuela para invertir, reparar la infraestructura petrolera y reactivar operaciones con el fin de “comenzar a generar dinero para el país”.
“Vamos a hacer que nuestras firmas compañías petroleras de Estados Unidos, las más grandes en cualquier parte del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura gravemente deteriorada, la infraestructura petrolera, y comiencen a generar dinero para el país”, dijo en la rueda de prensa realizada este sábado tras una operación militar “a gran escala”, donde Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados en Caracas y trasladados fuera del país.
Este enfoque coincide con declaraciones previas de Trump en diciembre, en las que aseguró que el régimen venezolano había excluido a empresas estadounidenses de los activos y petróleo, y que Estados Unidos buscaba “recuperar” esos activos.

Operación en Venezuela
Por su parte, el presidente del Estado Mayor Conjunto, General Dan Caine, detalló que la operación efectuada fue planeada durante meses y contó con la participación de más de 150 aeronaves, así como con apoyo de inteligencia, ciberdefensa, fuerzas espaciales y unidades de élite.
Según su relato, el presidente de Estados Unidos ordenó el inicio de la misión a las 10:46 p.m. (hora del Este), tras una ventana climática favorable. El operativo permitió el ingreso de una fuerza de interdicción al centro de Caracas con el objetivo de capturar a personas “acusadas formalmente” por la justicia estadounidense.
El funcionario militar afirmó que Maduro y su esposa “se entregaron” y fueron puestos bajo custodia del Departamento de Justicia, con apoyo de las fuerzas armadas estadounidenses, sin que se registraran bajas del lado de Estados Unidos. Indicó que durante la extracción se produjeron enfrentamientos y que una aeronave fue impactada, aunque logró mantenerse operativa y regresar a salvo. Añadió que ambos fueron trasladados a un buque estadounidense en aguas internacionales.
Posteriormente, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Nicolás Maduro fue acusado en territorio estadounidense desde 2020 y reiteró que Washington no lo reconoce como presidente legítimo de Venezuela. Señaló que esta postura ha sido sostenida tanto por administraciones republicanas como demócratas, así como por la Unión Europea y otros países.
Rubio indicó que sobre Maduro pesaba una recompensa de 50 millones de dólares y sostuvo que el mandatario venezolano tuvo “múltiples oportunidades” para evitar este desenlace. En su mensaje, el funcionario subrayó que la actual administración estadounidense actúa de manera directa ante lo que considera amenazas a la seguridad nacional.
El secretario de Estado afirmó que el operativo envía un mensaje a la comunidad internacional sobre la política exterior del gobierno estadounidense y aseguró que el presidente en funciones cumple las advertencias que realiza públicamente. Añadió que, a su juicio, la acción respondió a riesgos concretos para los intereses de Estados Unidos.






















