Por Staff
Ciudad de México, a 08 de enero de 2026.– Bajo la estrategia denominada “Eat The Real Food”, el gobierno de Estados Unidos hizo un llamado a la población para mejorar sus hábitos alimenticios, privilegiar el consumo de alimentos naturales y altamente nutritivos, y reducir drásticamente la ingesta de comida ultraprocesada, en un intento por frenar el avance de enfermedades como el sobrepeso y la diabetes.
La iniciativa surge en medio de una grave crisis de salud pública, reconocida por las propias autoridades estadounidenses, quienes advierten que los actuales patrones de consumo han detonado un aumento sostenido de padecimientos crónicos.
Sobrepeso y diabetes
De acuerdo con el gobierno estadounidense, 70% de los adultos presenta sobrepeso, mientras que 50% ha sido diagnosticado con diabetes o prediabetes, cifras que reflejan la urgencia de modificar la alimentación de la población.
El documento oficial alerta que estas enfermedades no son producto del azar ni únicamente genéticas, sino el resultado directo de haber desplazado la comida real, natural y nutritiva, por productos altamente procesados, combinados con un estilo de vida sedentario.
“Estados Unidos se encuentra en medio de una emergencia sanitaria. Casi el 90% del gasto en salud se destina al tratamiento de personas con enfermedades crónicas”, advierte la guía, al señalar que la dieta estadounidense estándar se ha vuelto dependiente de alimentos ultraprocesados.
La comida chatarra
El diagnóstico es contundente: “la comida chatarra se convirtió en la dieta americana moderna”, reconocen las autoridades. Este fenómeno ha provocado un deterioro progresivo de la salud de millones de personas, lo que ha llevado al gobierno y a las instituciones de salud a promover un cambio estructural en la forma de alimentarse.
Bajo esta visión, la comida real “está de regreso” como una alternativa para restaurar la salud y revertir la tendencia de enfermedades crónicas en la población.
La nueva pirámide alimenticia
La guía Eat The Real Food, presentada por el secretario Robert F. Kennedy y el titular del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), Broke Rollins, propone un cambio radical en la pirámide alimenticia tradicional.
En este nuevo modelo, la carne, los vegetales y las frutas se colocan en la parte más alta, incentivando el consumo de alimentos no procesados, sin azúcares añadidos, aceites industriales, conservadores ni saborizantes artificiales.
Respecto a los cereales, la guía aclara que pueden formar parte de una dieta basada en alimentos reales, únicamente si se consumen enteros o preparados de manera tradicional, como el arroz, la avena o la masa madre, limitando el consumo de harinas refinadas y productos envasados.
El objetivo es reducir la presencia de carbohidratos refinados y azúcares añadidos, asociados con el aumento de peso y los trastornos metabólicos.
Volver a lo básico
“Para que Estados Unidos vuelva a ser saludable, debemos volver a lo básico”, subraya el documento, al exhortar a los hogares a priorizar dietas basadas en proteínas, lácteos, verduras, frutas, grasas saludables y cereales integrales.
La estrategia plantea que, junto con una reducción drástica de los alimentos ultraprocesados, se podrá avanzar hacia una población más sana y disminuir el impacto económico y social de las enfermedades crónicas.






















