Mérida, Yucatán. Noviembre 25 de 2025.
Kanasín vivió una tarde especial durante la conmemoración del 25N, una fecha que alrededor del mundo recuerda la importancia de alzar la voz contra todas las formas de violencia hacia las mujeres. A las 6 de la tarde, vecinas, estudiantes, madres, abuelas y jóvenes se reunieron frente al Palacio Municipal para iniciar una caminata que, más que un acto protocolario, se sintió como un abrazo colectivo.
Este día tiene una carga histórica profunda: nació para honrar a mujeres valientes que se enfrentaron a un sistema injusto y para reconocer a quienes hoy continúan luchando por vivir en libertad. En Kanasín, esa esencia se percibió desde el primer paso rumbo a la Concha Acuática, donde cada participante avanzó recordando que el 25N existe porque aún queda mucho por transformar.
La caminata estuvo acompañada por la presidenta del DIF Municipal, Raquel Balam Rocha, y el presidente municipal, Edwin Bojórquez Ramírez, quienes se sumaron al recorrido como un gesto de respaldo hacia quienes exigen entornos más justos y seguros. Su presencia buscó reforzar el mensaje de que la prevención de la violencia requiere del esfuerzo de toda la comunidad.
A lo largo del trayecto, se escucharon voces que hablaban de resistencia, de sororidad y del valor de apoyarse unas a otras. Hubo quienes caminaron en silencio, otras compartieron experiencias, y muchas más se tomaron de las manos, formando una cadena de ánimo que reflejaba la fuerza que nace cuando las mujeres se acompañan.
Al llegar a la Concha Acuática, el ambiente se transformó en un espacio de reflexión. Se habló de los avances del municipio, de los servicios de apoyo disponibles y de la importancia de no abandonar esta lucha. También surgió la idea de que cada persona, desde su entorno, puede marcar una diferencia y convertirse en un punto de apoyo para alguien más.
La jornada cerró con un sentimiento común: la convicción de que el 25N no es un simple recordatorio, sino una promesa constante de seguir caminando juntas. Lo vivido en Kanasín dejó claro que la fuerza de una comunidad está en su capacidad de unirse, mirar de frente las injusticias y seguir avanzando, paso a paso, hacia una vida libre de violencia para todas.






















