Por Staff
BUENOS AIRES, Arg., a 12 de febrero de 2026.- La reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei encendió un fuerte rechazo social y sindical en Argentina, provocando numerosas marchas y manifestaciones en todo el país en los últimos días. La iniciativa, aprobada en el Senado por 42 votos a favor y 30 en contra, propone cambios profundos a las normas laborales vigentes desde 1974, como facilitar despidos, permitir jornadas de hasta 12 horas de trabajo, limitar el derecho de huelga y flexibilizar indemnizaciones, medidas que el oficialismo defiende como necesarias para modernizar el mercado laboral y estimular la creación de empleo.
Sin embargo, la respuesta de sindicatos, centenares de trabajadores y organizaciones sociales fue contundente: marchas masivas frente al Congreso en Buenos Aires, así como protestas en Rosario, Córdoba y otras ciudades, donde miles exigieron la retirada del proyecto. Las manifestaciones, lideradas por la CGT y agrupaciones como las CTA, han incluído cortes de calles, reclamos y choques con la policía, generando escenas de tensión y, en algunos casos, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Las protestas no sólo expresan el descontento por las posibles modificaciones a los derechos laborales, sino también el temor a una precarización de las condiciones de trabajo y una merma del poder de negociación de los sindicatos, consideraciones que han unido a diversos sectores de la sociedad en torno a las marchas.
Mientras el proyecto se traslada ahora a la Cámara de Diputados para su discusión final, la presión en las calles no da señales de disminuir. Los líderes sindicales advierten que mantendrán el plan de lucha, que incluye nuevas movilizaciones y posibles medidas de fuerza si no se realizan cambios sustanciales al texto propuesto.






















