PETO, Yuc, 5 de marzo de 2026. — Una inversión de 45 millones de dólares está lista para transformar la economía del sur de Yucatán.
Tras concluir un proceso de gestión de tres años, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) otorgó la autorización oficial para el inicio del nuevo proyecto de energía fotovoltaica en Peto.
El respaldo de la Gaceta Ecológica
La confirmación de este capital llegó de la mano de la publicación en la Gaceta Ecológica, donde se detalla que la empresa Energías Renovables SAAS obtuvo el resolutivo favorable a su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) el pasado 11 de febrero de 2026.
Esta validación legal desbloquea los recursos necesarios para convertir a Peto en un referente de energía limpia en la Península, con un proyecto que se desarrollará en una superficie de 136 hectáreas destinadas a la transición energética.
El complejo, que se ubicará estratégicamente en la colindancia con José María Morelos, Quintana Roo, prevé una infraestructura de alta tecnología diseñada para inyectar 146,088 MWh anuales al Sistema Eléctrico Nacional.
Radiografía técnica del proyecto
El parque solar tendrá una potencia total de 70 megavatios de corriente continua, una capacidad masiva generada por un ejército tecnológico de 128,464 paneles solares de última generación.
Para que estos paneles no desperdicien ni un rayo de sol, estarán montados sobre 1,530 seguidores solares, estructuras mecánicas inteligentes que rotan automáticamente siguiendo la trayectoria del sol a lo largo del día.
Esto garantiza que la captura de radiación sea siempre la máxima posible y el sistema funcione a su mayor rendimiento.
Con esta capacidad instalada, se estima que la planta generará energía suficiente para abastecer a entre 14 mil y 35 mil familias, cifra que variará según el consumo promedio de cada hogar y la radiación solar de la zona.

Desarrollo con responsabilidad ambiental
La fuente oficial subraya un compromiso de un millón de pesos anuales que la empresa destinará a medidas de prevención, mitigación y compensación ambiental durante los 50 años de vida útil del parque.
Este flujo energético constante será vital para las zonas agrícolas y ganaderas de la región que, debido al crecimiento del Cono Sur, demandan actualmente un servicio eléctrico más robusto y confiable.
Cronograma de ejecución
Con la autorización de la SEMARNAT en firme, el plan maestro establece que la fase inicial será de cuatro años, dos para la preparación del sitio y dos para la construcción e interconexión a la subestación Kambul de la CFE.
El parque operará por medio siglo generando energía renovable y, al finalizar su ciclo, cerrará con un periodo de dos años para el desmantelamiento sustentable del sitio.





















