Por Staff
PETÉN, Guatemala, a 21 de marzo de 2026.— La cooperación entre México, Guatemala y Belice para fortalecer el Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya marca un paso clave en la defensa de uno de los territorios con mayor riqueza biológica y cultural de América.
Esta región, que abarca más de 5.7 millones de hectáreas de selva tropical, alberga miles de especies y comunidades indígenas que dependen directamente de sus recursos.
El nuevo acuerdo pone énfasis no solo en la conservación ambiental, sino también en el bienestar de las comunidades locales, promoviendo alternativas económicas sostenibles.
Entre las acciones previstas destacan programas de turismo comunitario, producción sustentable y desarrollo de energías renovables, con el objetivo de generar ingresos sin afectar el ecosistema.
De igual forma, se fortalecerá la vigilancia para frenar actividades ilícitas que amenazan la selva, como la tala ilegal y el tráfico de fauna.
Especial atención se dará al monitoreo de especies emblemáticas como el jaguar, cuya presencia refleja la salud del ecosistema.
Expertos consideran que este tipo de acuerdos son fundamentales ante el deterioro ambiental que ha sufrido la región en las últimas décadas.
El reto, señalan, será garantizar la continuidad de las políticas y la participación efectiva de las comunidades en la toma de decisiones.
El proyecto busca consolidar un modelo en el que conservación y desarrollo puedan coexistir de manera sostenible.




















