Por Yoisi Moguel
PROGRESO, Yuc, a 4 de mayo de 2026.- La majestuosidad de la navegación tradicional regresa a las costas yucatecas con el arribo del Buque Escuela Simón Bolívar al puerto de Progreso.
Este bergantín tipo bricbarca, insignia de la Armada de Venezuela, llega a la entidad como parte de su Trigésimo Sexto Crucero de Instrucción al Exterior, una travesía de 97 días que abraza las costas del Caribe, incluyendo paradas estratégicas en Granada, Dominica y Cuba.
Conocido mundialmente como el “Embajador sin fronteras”, este navío de tres mástiles y más de mil 700 metros cuadrados de velamen representa un centro de formación técnica para cadetes, y un símbolo de diplomacia itinerante que ha navegado más de 400 mil millas desde su botadura.
A diferencia de otras visitas navales, el acceso a este gigante del mar de 82 metros de eslora será completamente gratuito, permitiendo que las familias yucatecas y el turismo local exploren sus cubiertas y admiren el icónico mascarón de la libertad en su proa.
Para facilitar el flujo de visitantes hacia la terminal portuaria, se dispone de un servicio de transporte gratuito, una medida necesaria ante la expectativa de una afluencia masiva, similar a la registrada en visitas de otros veleros emblemáticos.

La tripulación, integrada por cerca de 190 personas incluyendo una destacada presencia de mujeres cadetes y sargentos, compartirá con los asistentes los secretos de la navegación a vela y la disciplina que rige a la Universidad Militar Bolivariana.
El calendario de visitas inicia este viernes 8 de mayo con un horario vespertino de las 14:00 a las 18:00 horas.
Durante el fin de semana y los primeros días de la semana siguiente, el buque mantendrá sus puertas abiertas en horarios extendidos, el sábado 9 desde las 9 de la mañana hasta las 14 horas, mientras que del domingo 10 al martes 12 de mayo el horario será corrido desde las 9 hasta las diecisiete horas.
Esta ventana de tiempo permite que escuelas y ciudadanos en general participen en recorridos guiados donde podrán observar las 23 velas que componen el aparejo de esta joya de la ingeniería naval construida en los astilleros de España en 1979.
Subir a bordo del Simón Bolívar representa mucho más que un paseo turístico; es una inmersión en la historia naval viva y una oportunidad para fortalecer los lazos culturales entre las naciones del Caribe.
Con su calado de cuatro metros y su imponente presencia en el horizonte de Progreso, el buque se despide temporalmente de las aguas internacionales para ofrecer a Yucatán una experiencia de aprendizaje y hermandad.
Se recomienda a los interesados acudir con tiempo y calzado cómodo, ya que recorrer los pasillos y cubiertas de este veterano de los mares es una experiencia imperdible que requiere disposición para la aventura y el conocimiento.






















