Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 28 de julio de 2026.- La devastación de la vegetación costera en el litoral yucateco desató una nueva ola de indignación comunitaria tras denunciarse el desmonte sistemático de dunas en Chuburná Puerto, donde la presencia de maquinaria pesada avanza para dar paso a un desarrollo habitacional.
Ante la presunta omisión institucional y el avance de las obras, la agrupación Salvemos las Dunas, junto con defensores del territorio y colectivos ambientales, convocó a una concentración pacífica para este viernes 31 de julio, a las 18:00 horas, en el Monumento a la Patria, en la ciudad de Mérida, con el propósito de exigir un alto inmediato a lo que consideran un ecocidio.
La preocupación central de los manifestantes radica en la posible pérdida de un escudo natural fundamental para mitigar los efectos de huracanes y tormentas, así como en el riesgo que enfrenta el equilibrio del acuífero de la región.
¿Cuál es el impacto?
De acuerdo con los convocantes, las obras que se desarrollan en el municipio de Progreso representan una amenaza para el hábitat de especies endémicas y protegidas por la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT, entre ellas el colibrí tijereta mexicano (Doricha eliza) y la matraca yucateca (Campylorhynchus yucatanicus), cuya conservación podría verse comprometida por la transformación del ecosistema costero.
A la par de la afectación ambiental, los colectivos denunciaron que el proyecto privado presuntamente se desarrolla sin una consulta previa, libre e informada con los habitantes de la zona.
Frente a este panorama, Salvemos las Dunas dio a conocer un pliego petitorio dirigido a los tres órdenes de gobierno, en el que solicita la suspensión de las obras, la realización de una auditoría ambiental integral, la investigación de posibles responsabilidades administrativas, la reparación del daño ecológico y la creación de mecanismos efectivos de transparencia y participación ciudadana para atender el conflicto y proteger el ecosistema costero.














