PUEBLA, Pue. a 21 de mayo de 2026. — El caso de Blanca Adriana Vázquez Montiel, la estilista de 37 años desaparecida desde el 18 de mayo, dio un giro trágico tras el hallazgo de su cuerpo en un canal de Altzayanca, Tlaxcala. La última vez que se supo de ella fue al ingresar a la clínica Detox, un establecimiento ubicado en la Calzada Zavaleta de la capital poblana que operaba bajo severas irregularidades de salud y legales.
Una “valoración” que terminó mal
Blanca Adriana acudió al consultorio acompañada de su esposo, inicialmente para una consulta de rutina. No obstante, el personal la convenció de someterse de inmediato a una intervención para eliminar grasa abdominal.
La sospecha de un crimen aumentó cuando el personal de la clínica envió al esposo a comprar medicamentos. Al retornar al lugar, el hombre encontró el local completamente cerrado, vacío y sin rastro de su esposa ni de los médicos.
Las pruebas en video
El clamor social y la movilización de la familia se intensificaron tras la difusión de grabaciones de cámaras de seguridad. En los videos se observa a empleados del lugar cargando un bulto inerte hacia un vehículo Mini Cooper de color rojo. Los familiares denunciaron desde el primer momento que el bulto correspondía al cuerpo de Blanca Adriana, presuntamente inconsciente o ya fallecida tras una mala praxis.
A pesar de las brigadas de búsqueda, marchas y la presión mediática ejercida por sus allegados en Puebla y estados vecinos, el desenlace fatal se confirmó con el descubrimiento de sus restos en el estado colindante de Tlaxcala.
Consultorio clandestino
Las indagatorias de la Fiscalía General del Estado de Puebla han revelado un entramado de negligencia y clandestinidad:
- Sin cédula profesional: La encargada del centro estético, identificada como Diana Palafox, carecía de la formación y los permisos legales para realizar este tipo de cirugías.
- Fraude inmobiliario: El establecimiento operaba de forma ilegal en un inmueble registrado exclusivamente para uso habitacional.
- Evidencias aseguradas: Tras una serie de cateos, las autoridades lograron asegurar el automóvil Mini Cooper implicado en la mudanza del cuerpo.
Alerta nacional: Este caso vuelve a poner el foco sobre el peligro mortal de las clínicas estéticas “patito” en México, las cuales operan sin regulación sanitaria, atrayendo a clientes con la promesa de procedimientos rápidos, estéticos y de bajo costo.
La familia de Blanca Adriana mantiene la exigencia de justicia y demanda la captura inmediata de los responsables de su muerte y posterior abandono.





















