Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 25 de mayo de 2026. – Para resolver de fondo el conflicto que mantiene bajo tensión el entorno de la Zona Arqueológica de Chichén Itzá, las autoridades federales y estatales crearon una estrategia integral basada en una serie de propuestas económicas, sociales y de ordenamiento.
Este paquete de planteamientos, presentado por el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en conjunto con el Gobierno de Yucatán, busca equilibrar la preservación de una de las maravillas del mundo con la justicia social para las comunidades locales.
¿Cuál es el plan?
El enfoque de las autoridades va más allá de una solución temporal, pues plantea una reconfiguración total de la actividad comercial y la convivencia dentro del sitio arqueológico, estructurada bajo cuatro ejes fundamentales.
El primero es el ordenamiento territorial y comercial con flexibilidad, que garantiza a los artesanos y vendedores el respeto a las ubicaciones establecidas en el censo y mapa que sus propios representantes entregaron en febrero de 2025.
Sin embargo, para no afectar la economía de nadie, el INAH se muestra abierto a una reorganización pactada para aquellos puestos que queden reubicados debido a las obras en la entrada del antiguo Parador Turístico de CULTUR.
El segundo eje busca la inclusión económica en la transición hacia la modernización.
El plan gubernamental asegura que se respetarán los espacios de los artesanos al interior de la zona arqueológica, sin importar si ya forman parte o no del nuevo Centro de Atención a Visitantes (CATVI).
Además, como un beneficio a largo plazo, se les ofrece un lugar asegurado en el Gran Mercado Maya de Artesanías de dicho centro, integrándose formalmente al circuito turístico formal.
El tercer planteamiento se enfoca en la pacificación del entorno social y laboral.
Las autoridades exigen un pacto de respeto mutuo y dignidad para todos los actores de Chichén Itzá, que incluye a funcionarios, trabajadores, guías de turistas y artesanos.
La propuesta establece tolerancia cero a la violencia, prohibiendo y deteniendo cualquier tipo de hostigamiento, amenaza o acoso, tanto en el espacio físico como en las redes sociales.
El cuarto punto establece la liberación inmediata del tránsito como condición para avanzar.
¿Funcionará?
La propuesta gubernamental requiere el retiro de la reja que actualmente bloquea el acceso al CATVI, permitiendo el flujo libre de los visitantes.
Con este conjunto de propuestas, el Gobierno y el INAH buscan demostrar que la conservación del patrimonio histórico puede coexistir armónicamente con el desarrollo y bienestar de las familias mayas.













