Por Yoisi Moguel
SUCILÁ, Yiuc., a 5 de junio de 2026.- La estrategia estatal para elevar la calidad genética del hato ganadero en Yucatán ha comenzado a rendir sus primeros frutos en el oriente de la entidad, al registrarse en la unidad productiva San Carlos, en el municipio de Sucilá, el nacimiento de cinco becerros de la raza Brahman mediante la técnica de inseminación artificial, un hecho que marca el avance del Programa de Mejoramiento Genético y Repoblamiento Ganadero impulsado por el Gobierno del Estado.
Los nuevos ejemplares, que corresponden a tres hembras y dos machos, forman parte de las acciones prioritarias puestas en marcha en esta unidad productiva tras la visita del Gobernador Joaquín Díaz Mena.
Este esquema busca no solo transformar la competitividad pecuaria de la región, sino también inyectar certidumbre económica de manera directa a las familias que dependen formalmente de la actividad ganadera en la zona.
Para el productor beneficiario Carlos Telésforo Sánchez Monforte, el nacimiento de estos animales representa una ventana de esperanza ante los retos económicos actuales.
El ganadero detalló que de siete vacas que fueron sometidas al proceso de inseminación, se logró con éxito la gestación y nacimiento de estos cinco ejemplares, lo que se traducirá de manera inmediata en una mejora sustancial de la raza que maneja en su rancho, beneficiando tanto la economía de su propio hogar como la de los trabajadores que emplea.
Sánchez Monforte manifestó su agradecimiento al constatar los resultados palpables en su propiedad, asegurando que sin este tipo de subsidios y respaldos institucionales la producción local correría el riesgo de contraerse drásticamente.

Un impulso para la ganadería yucateca
Por su parte, el médico veterinario zootecnista Martín Méndez, quien se desempeña como responsable del Programa Renacimiento Ganadero, ofreció un balance del impacto que ha tenido esta iniciativa en el territorio estatal.
Informó que en lo que va del año en curso se han efectuado 1,800 inseminaciones artificiales con material genético de toros Brahman, abarcando un total de 320 ranchos. De dicha cifra, 801 vacas ya han sido diagnosticadas como gestantes, lo que demuestra la alta efectividad técnica con la que operan las brigadas en el campo.
El especialista explicó que la tasa actual de preñez se ubica en 45% mediante la inseminación artificial directa.
No obstante, aclaró que el manejo integral del programa contempla que aquellas vacas que no logren la preñez en la primera etapa sigan activas para recibir monta natural por medio de toros en los ranchos, una estrategia combinada que proyecta elevar la efectividad total hasta un 80% de preñez en los hatos participantes.
Para garantizar el correcto desarrollo del programa y la viabilidad de los animales, el esquema dispone de un cuerpo técnico conformado por 17 médicos veterinarios distribuidos en campo.

Este personal proporciona acompañamiento técnico y asesoría especializada para optimizar las condiciones de las unidades productivas antes de que los animales sean incorporados de forma definitiva al esquema de reproducción.
Martín Méndez puntualizó que durante el ejercicio anterior se recibieron las solicitudes de 1,600 productores y se logró canalizar el apoyo a cerca de 1,200 de ellos, mientras que los 400 restantes se encuentran actualmente bajo un proceso de capacitación técnica para fortalecer la infraestructura y nutrición de sus ranchos.
Explicó que el protocolo de selección se basa en un riguroso diagnóstico que incluye ecografías, palpaciones directas y una evaluación estricta de la condición corporal y nutricional de las hembras con mayor potencial reproductivo.
Hasta el momento, el programa reporta un acumulado de 12 becerros nacidos bajo este esquema en la entidad, y la meta, en el mediano plazo, para el año 2026, apuntan a la inseminación de aproximadamente 6,000 vacas en todo el territorio estatal, una ambiciosa proyección que las autoridades estiman podría derivar en la producción de unas 3,000 nuevas hembras destinadas a consolidar la soberanía ganadera y el desarrollo económico de Yucatán.













