Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, 11 de febrero de 2026. — Yucatán se encuentra ante una oportunidad histórica de transformarse en el referente nacional de políticas públicas que impulsen el talento femenino en el sector científico con instituciones de alto prestigio como el Cinvestav, el CICY y la UADY, ya que cuenta con la infraestructura necesaria para liderar un cambio de paradigma que garantice a las mujeres alcanzar la cima de su carrera profesional.
Esta visión fue el eje central de la jornada especial organizada por el Cinvestav Unidad Mérida, donde la Dalila Aldana, presidenta de la Academia Mexicana de Ciencias Sureste, lanzó un llamado urgente para pasar de los discursos a las acciones concretas.
A pesar de la riqueza académica de la región, señaló, Yucatán refleja una disparidad global, solo el 30% de los investigadores son mujeres, frente al 70% de hombres. Esta estadística coincide con el panorama mundial, donde apenas una cuarta parte de quienes hacen ciencia pertenecen al género femenino.
“A la ciencia le hace falta la otra mitad, el desperdicio de talento además de una injusticia social es un freno al desarrollo económico del país”, acentuó.
El techo de cristal en los laboratorios
La investigadora puntualizó que si bien en los centros de investigación de Yucatán el salario está estandarizado por nivel académico y no por género, la desigualdad se manifiesta en el tiempo de ascenso.
Un estudio interno del Cinvestav reveló datos contundentes: Las mujeres pueden tardar hasta 7 años más que sus colegas varones en alcanzar categorías de alto nivel.
El momento más crítico, indicó, ocurre tras el nacimiento del primer hijo, sin redes de apoyo, muchas doctoras abandonan su trayectoria.
Aldana enfatizó que en México se ha trabajado en el primer objetivo de la ONU, acercar a las niñas a la ciencia, pero se han descuidado los pilares de empleabilidad y permanencia.
Una apuesta por el futuro
“La conclusión es simple, cuando el sistema falla en retener a una científica, pierde la sociedad en su conjunto”, sentenció.






















