Por Staff
WASHINGTON, EU., a 10 de agosto de 2026.— El gobierno de Donald Trump dio un nuevo giro a la política de vacunación infantil en Estados Unidos. El presidente firmó este lunes una orden ejecutiva que busca reducir las vacunas recomendadas de manera universal para los niños y modificar la forma en que se aplican varios biológicos, entre ellos los correspondientes a hepatitis B, influenza y COVID-19.
La medida establece un nuevo esquema federal en el que únicamente 11 vacunas mantienen una recomendación considerada esencial para todos los menores, mientras que otras pasarán a recomendarse únicamente para grupos de riesgo o mediante una decisión conjunta entre las familias y sus médicos. El cambio representa una ruptura con el calendario infantil que durante años manejaron las autoridades sanitarias estadounidenses.
¿A qué vacunas aplica?
Entre las vacunas que pierden la recomendación universal se encuentran las de hepatitis B, influenza y COVID-19, además de otras inmunizaciones. La Casa Blanca sostiene que la nueva estrategia busca establecer lo que denomina un estándar de vacunación infantil más selectivo y alineado con determinados países desarrollados.
La orden también plantea modificar la manera en que se administran algunas vacunas. Uno de los puntos más polémicos es la recomendación de separar vacunas combinadas, como la triple viral contra sarampión, paperas y rubéola (MMR), para aplicarlas por separado y en visitas distintas. La medida ha provocado fuertes críticas entre organizaciones médicas, que consideran que espaciar las inmunizaciones puede aumentar las oportunidades de que los menores queden temporalmente desprotegidos.
La decisión ocurre después de meses de controversia alrededor de la política sanitaria impulsada por el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr.. Desde enero, el gobierno federal ya había reducido de 17 a 11 las enfermedades contra las que recomendaba vacunación universal infantil, aunque algunos de esos cambios han enfrentado demandas y disputas legales.
Especialistas reaccionan
La reacción de especialistas y organizaciones médicas no se hizo esperar. La Academia Estadounidense de Pediatría y otros expertos han cuestionado la modificación y advertido que las recomendaciones tradicionales están respaldadas por décadas de investigación sobre seguridad y eficacia. El senador republicano y médico Bill Cassidy también criticó la medida y alertó sobre el riesgo de aumentar la reticencia a la vacunación.
Otro punto que genera confusión es que el cambio en las recomendaciones federales no equivale automáticamente a eliminar los requisitos de vacunación escolar. En Estados Unidos, muchas de esas obligaciones dependen de los gobiernos estatales y locales, por lo que las familias deberán revisar las disposiciones vigentes en su entidad.
El gobierno de Trump defiende la nueva política como parte de su agenda “Make America Healthy Again” (MAHA) y asegura que busca establecer un sistema de vacunación infantil basado en lo que considera evidencia y criterios de riesgo. La Casa Blanca presentó la medida como un intento de alcanzar un supuesto “estándar de oro” para las recomendaciones infantiles.
La decisión, sin embargo, abre un nuevo frente de confrontación entre la administración Trump y buena parte de la comunidad médica. Sus críticos consideran que modificar recomendaciones consolidadas puede generar confusión entre los padres, disminuir las tasas de vacunación y favorecer el regreso de enfermedades prevenibles.
En medio de la batalla
Con la nueva orden, el calendario de vacunación infantil en Estados Unidos vuelve a quedar en el centro de una batalla política y sanitaria. Mientras el gobierno federal defiende una reducción de las recomendaciones universales, organizaciones médicas insisten en mantener esquemas respaldados por evidencia científica.
La pregunta que ahora enfrentan millones de familias estadounidenses es directa: ¿qué vacunas seguirá necesitando cada niño y cuáles dependerán de su situación particular? La respuesta podría variar según la edad, los factores de riesgo, la recomendación de su médico y las normas del estado donde viva.






















