Por Staff
WASHINGTON, D.C., EU., a 30 de julio de 2026.- La administración del presidente Donald Trump intensificó su política migratoria al ordenar la revocación de licencias comerciales otorgadas de manera irregular a conductores migrantes de camiones, una medida que busca reforzar los controles de seguridad en las carreteras de Estados Unidos y endurecer la supervisión sobre la emisión de permisos estatales.
La decisión forma parte de una estrategia encabezada por el Departamento de Transporte, que instruyó a diversos estados a cancelar las Commercial Driver’s Licenses (CDL) emitidas a personas que, según auditorías federales, no cumplían con los requisitos migratorios establecidos por la normativa vigente. Estados como California, Nueva York, Illinois y Carolina del Norte enfrentan presiones para revocar miles de permisos o arriesgarse a perder recursos federales para infraestructura.
La administración argumenta que la medida busca impedir que personas sin un estatus migratorio elegible o sin verificaciones suficientes conduzcan vehículos de carga pesada, al considerar que ello representa un riesgo para la seguridad vial. Además, las nuevas reglas limitan la expedición de licencias comerciales a ciertos trabajadores con categorías migratorias específicas autorizadas por el gobierno federal.
La decisión ha generado fuertes críticas por parte de organizaciones civiles y defensores de los derechos de los migrantes, quienes sostienen que miles de conductores habían trabajado legalmente durante años y cuentan con historial limpio de manejo. Diversas demandas judiciales buscan frenar la aplicación de la norma mientras continúa el litigio en tribunales federales.






















