Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, a 20 de julio de 2026.— La participación ciudadana transformó la estrategia de infraestructura para la capital yucateca y sus municipios conurbados.
Durante el cierre del ciclo de participación social, el gobernador Joaquín Díaz Mena anunció que el proyecto originalmente llamado “Renacimiento de Mérida” adopta desde ahora el nombre de “Plan Bienestar Metropolitano”, atendiendo una propuesta surgida de las propias mesas de diálogo.
Esta reestructuración nominal puntualizó, refleja el consenso alcanzado tras la realización de 15 foros regionales distribuidos en los cuatro puntos cardinales y el centro de la ciudad, donde más de 600 habitantes, sumados a participantes en plataformas digitales y encuestas, vertieron sus demandas prioritarias.
Al concluir las mesas de trabajo con la ciudadanía se observó la urgencia de un cambio de paradigma que responda a la realidad demográfica actual, pues Mérida alberga al 42.9 por ciento de los yucatecos, cifra que escala al 57.1 por ciento al contabilizar la mancha metropolitana.

A la par, se expuso, la movilidad laboral hacia la capital se duplicó en dos décadas, pasando de 44 mil personas en el año 2000 a más de 105 mil en 2020.
Diaz Mena planteó que para hacer frente a esta presión urbana, la nueva hoja de ruta concentra sus esfuerzos en tres ejes fundamentales para la vida diaria: agua, movilidad y seguridad.
En la agenda hídrica, aseveró, la prioridad será intervenir una red hidráulica que supera seis décadas de antigüedad y resolver el rezago en drenaje sanitario, que actualmente solo cubre al 24 por ciento de los habitantes.
Las acciones inmediatas, señaló, prevén la modernización de la red de agua potable, la sectorización para regular la presión, el combate a las fugas y la protección del acuífero, dando prioridad de atención a las colonias con mayor antigüedad.

En materia de tránsito y transporte, el gobernador sostuvo que el plan responde a un parque vehicular que aumentó casi un 70 por ciento en los últimos diez años y a un Anillo Periférico al límite de su capacidad.
Las propuestas ciudadanas integradas al proyecto, precisó, incluyen infraestructura para movilidad alternativa, mejor señalización, alumbrado público, accesibilidad universal y mantenimiento a puentes peatonales, con el objetivo de reducir tiempos de traslado y devolver horas de calidad a las familias.
El eje de seguridad, destacó, prevé la actualización de los esquemas de prevención e intervención policial para acoplarlos al ritmo de crecimiento urbano.
Entre las solicitudes vecinales incorporadas destacan el incremento de patrullaje y videovigilancia, la mejora en el alumbrado de vialidades y la eventual creación de un C5 con cobertura metropolitana integral.






















