Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 8 de junio de 2026.— En los primeros días de junio, la terminal aérea de Mérida recibió un vuelo chárter con 125 ciudadanos yucatecos, quienes fueron expulsados por las autoridades migratorias de Estados Unidos.
El grupo permaneció inicialmente bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en diversas estaciones migratorias de Texas, para luego ser trasladado vía terrestre hacia la frontera con Tijuana, desde donde finalmente abordaron la aeronave con destino a su estado natal.
A su llegada, representantes de la Dirección General de Gobernación encabezaron el protocolo de recepción para brindar asistencia inmediata a los connacionales.
Yucatán los recibe de nuevo
Aunque la comitiva oficial no desglosó el número exacto por género ni especificó si en el grupo viajaban menores de edad o hacia qué municipios se dirigen, se confirmó la activación de un programa federal de apoyo coordinado entre varias dependencias gubernamentales para asegurar un retorno digno y otorgarles facilidades de inserción social y económica.
El fenómeno de la repatriación ha mantenido un ritmo acelerado a nivel nacional, acumulando un total de 203 mil 685 mexicanos devueltos durante el primer cuatrimestre del año; no obstante, el contingente de este traslado representa el primer bloque masivo directo hacia territorio yucateco en lo que va del periodo actual.
La dura realidad migratoria
Datos del Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya (Indemaya) revelan que durante el año anterior se registraron 326 devoluciones de ciudadanos locales, una cifra que sitúa a Yucatán entre las entidades federativas con menores índices de deportación en el país.
El trasfondo de la migración local hacia el vecino del norte abarca una comunidad estimada en 450 mil yucatecos radicados en Estados Unidos, principalmente en regiones como California, Oregón, Nuevo México y Florida.
El impacto de esta diáspora no solo es demográfico, sino también económico, ya que anualmente envían alrededor de 240 millones de dólares en remesas, recursos que sostienen la economía de unos 90 municipios yucatecos, concentrándose los mayores beneficios en localidades como Mérida, Oxkutzcab, Ticul, Tekax, Izamal y Motul.
La travesía migratoria también cobra vidas. Durante el presente año se ha registrado el fallecimiento y posterior repatriación de dos ciudadanos yucatecos en la Unión Americana, uno debido a complicaciones de salud y otro a causa de un accidente automovilístico.






















