Por Staff
MÉRIDA, Yuc., a 7 de septiembre de 2026.- Las lluvias que se registraron este lunes en Mérida volvieron a poner a prueba la capacidad de la ciudad para desalojar el agua, con acumulaciones en calles y vialidades que complicaron la circulación en distintos sectores.
La presencia de la Onda Tropical número 37, combinada con condiciones de inestabilidad atmosférica, favorece la formación de lluvias acompañadas de actividad eléctrica y fuertes rachas de viento. El pronóstico contempla además la posibilidad de encharcamientos e inundaciones locales en Yucatán.
Entre los sectores que han sido identificados como puntos vulnerables ante precipitaciones intensas se encuentran La Libertad, Mulsay, Juan Pablo II y Ciudad Caucel. En algunas de estas zonas se han realizado trabajos para mejorar la captación y el desalojo del agua, debido a que suelen presentar acumulaciones durante tormentas fuertes.

El poniente de Mérida concentra varios de los puntos que históricamente han registrado problemas durante precipitaciones intensas, aunque las afectaciones pueden extenderse a otras áreas de la ciudad cuando aumenta la cantidad de lluvia y el tiempo que permanece sobre la capital yucateca.
La lluvia vuelve a causar inundaciones
El antecedente más severo se registró en mayo pasado, cuando una lluvia extraordinaria provocó 221 calles inundadas y afectaciones en 159 colonias y fraccionamientos, de acuerdo con reportes presentados por autoridades municipales. En aquella ocasión también se recibieron más de 500 reportes ciudadanos relacionados con las precipitaciones.
Las condiciones actuales mantienen bajo presión la movilidad urbana, particularmente para automovilistas que deben atravesar zonas donde el agua reduce la visibilidad o cubre parte de la superficie de rodamiento. A esto se suma el riesgo de encontrar alcantarillas, desniveles u otros obstáculos que no son visibles bajo el agua.
Ante la posibilidad de que continúen las precipitaciones, se recomienda a la población extremar precauciones, evitar cruzar calles completamente anegadas y utilizar rutas alternas. La lluvia también puede generar una reducción considerable de la visibilidad y aumentar el riesgo de accidentes, especialmente durante los momentos de mayor intensidad.






















