Por Yoisi Moguel
Mérida, Yucatán, a 26 de diciembre de 2025.- La vigilancia epidemiológica en el sureste mexicano encendió las alarmas tras confirmarse el primer caso de miasis por Cochliomyia hominivorax, conocido comúnmente como gusano barrenador del ganado, en un habitante de la capital yucateca.
Ante el creciente aumento de casos, que en Yucatán suma ocho en total, consolidando una tendencia preocupante en la región, las autoridades de salud llamaron a la población a mantener una higiene rigurosa en heridas, incluso en raspaduras leves, y a vigilar de cerca a personas dependientes y mascotas.
El perfil del paciente
De acuerdo con el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, en su informe de la semana 50, el paciente es un hombre de 62 años que padece esquizofrenia, y debido a su condición de vulnerabilidad y a la gravedad de las lesiones detectadas en ambas piernas, se encuentra actualmente hospitalizado bajo estricta observación médica.
Este parásito, a diferencia de otras moscas, deposita sus huevecillos en heridas abiertas; al eclosionar, las larvas se alimentan de tejido vivo, excavando “túneles” en la carne que pueden causar infecciones severas, mutilaciones e incluso la muerte si no se tratan a tiempo.
Yucatán: El segundo foco infeccioso nacional
La llegada del gusano barrenador a Mérida marca un precedente alarmante, ya que anteriormente los contagios se habían limitado a zonas rurales o municipios costeros, pero con este registro la lista de localidades afectadas en el estado se incrementó.
Las autoridades precisaron que los casos se presentaron en Zona Centro y Norte, que incluye Mérida, Izamal, Motul y Progreso y en la zona Oriente y Sur que abarca Buctzotz, Yaxcabá, Maní y Sacalum.
Hasta el corte actual, la estadística arroja un saldo de tres mujeres y cinco hombres afectados, estas cifras posicionan a Yucatán como la segunda entidad con mayor incidencia en humanos a nivel nacional, superada únicamente por Chiapas, que registra una crisis mucho mayor con 86 pacientes confirmados.
Vulnerabilidad y prevención
El caso del paciente en Mérida, se subraya un factor crítico, ya que el riesgo se potencia en personas con enfermedades mentales o en situación de abandono, quienes podrían no notar o no reportar heridas pequeñas que sirven de entrada al parásito.
La presencia de esta plaga en la capital yucateca obliga a una coordinación urgente entre los servicios de salud y sanidad animal para frenar el avance de esta larva que consume tejido vivo.






















