CABO CAÑAVERAL, Florida, a 7 de abril de 2026. — Tras completar un histórico sobrevuelo lunar el pasado 6 de abril, la misión Artemis II inició su trayecto de regreso a la Tierra, con su tripulación ya despierta y en preparación para las maniobras que marcarán el cierre de esta etapa clave en la exploración espacial.
La jornada comenzó con la nave Orion ubicada a más de 36 mil millas de la Luna y a más de 236 mil millas de la Tierra. A bordo viajan los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con Jeremy Hansen, de la Canadian Space Agency.
Uno de los momentos relevantes del día ocurrió a la 1:23 de la tarde (hora del este de Estados Unidos), cuando la nave salió de la esfera de influencia gravitacional de la Luna, lo que marca técnicamente su transición hacia la ruta de regreso.
Imágenes inéditas desde la órbita lunar
Durante el sobrevuelo, la misión captó imágenes que ya fueron difundidas por la Casa Blanca y la NASA. Entre ellas destaca un eclipse solar total visto desde la perspectiva de la tripulación, donde la Luna bloquea completamente al Sol durante casi 54 minutos.
Las fotografías muestran la corona solar como un halo luminoso alrededor del disco lunar, además de estrellas visibles en el fondo, un fenómeno poco perceptible desde la Tierra. Este registro no solo tiene valor visual, sino también científico, ya que permitirá estudiar la atmósfera exterior del Sol en condiciones únicas.
En paralelo, la tripulación sostuvo comunicación con astronautas de la Estación Espacial Internacional durante una llamada de 15 minutos, en la que intercambiaron experiencias sobre la misión.
Más tarde, participaron en una sesión técnica con equipos científicos en Tierra para compartir observaciones del sobrevuelo, información que será clave para futuras misiones de exploración lunar.
Maniobras para el regreso
Como parte del regreso, la nave Orion realizará una serie de ajustes de trayectoria. El primero está programado para la noche de este martes, cuando se activarán los propulsores para afinar el curso hacia la Tierra.
Estas maniobras son fundamentales para garantizar un reingreso seguro, mientras la tripulación continúa con revisiones de sistemas y periodos de descanso escalonados antes de la fase final del viaje.
La misión Artemis II representa un paso decisivo en el regreso de la humanidad al espacio profundo y sienta las bases para futuras expediciones tripuladas a la Luna y, eventualmente, a Marte.






















