Por Staff
Veracruz, Ver., a 23 de enero de 2026.- En Huitzo, Oaxaca, arqueólogos del INAH localizaron la Tumba número 10, un recinto funerario que llevaba más de mil 400 años oculto y que hoy se perfila como uno de los descubrimientos arqueológicos más relevantes del país en la última década.
El hallazgo fue dado a conocer por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien destacó la importancia del sitio durante su conferencia matutina. La tumba, fechada alrededor del 600 después de Cristo, pertenece al periodo Clásico Tardío y forma parte del legado zapoteca en los Valles Centrales de Oaxaca.

Uno de los elementos que más ha llamado la atención es su fachada decorada con un búho, figura asociada en la cosmovisión zapoteca con la noche, la muerte y el tránsito al más allá. Debajo del ave se conserva el rostro pintado de un personaje, que podría corresponder a un integrante de la élite o a una figura de alto rango social.

De acuerdo con información oficial, la intervención del INAH se activó tras una denuncia ciudadana presentada en 2025, lo que permitió resguardar el sitio antes de que fuera dañado. Actualmente, especialistas trabajan en labores de conservación, documentación y análisis, con el objetivo de preservar el espacio y extraer la mayor información posible.
Más allá de su valor arquitectónico, la Tumba 10 de Huitzo promete aportar nuevas pistas sobre los rituales funerarios, las jerarquías y las creencias de la cultura zapoteca, sumando una pieza clave al rompecabezas del México prehispánico.























