Por Staff:
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS, a 14 de octubre de 2026.— La audiencia de Rafael Caro Quintero en la Corte Federal de Brooklyn finalizó este miércoles 14 de octubre tras quince minutos de sesión sin que la fiscalía y la defensa formalizaran un acuerdo de culpabilidad. A pesar de que no se anunció ninguna negociación consumada entre las partes, el juzgador a cargo del expediente señaló que existen conversaciones activas entre el equipo legal del capo mexicano y la parte acusadora. Ante este escenario, la autoridad judicial determinó que el proceso continuará su curso y estableció una nueva audiencia para el próximo 20 de noviembre de 2026.
Cronograma judicial y acusaciones del gobierno estadounidense
El desarrollo de la audiencia de Rafael Caro Quintero mantiene, de momento, la fecha tentativa para el inicio de su juicio oral el 8 de marzo de 2027, plazo que podría modificarse únicamente si las partes firman un pacto antes de esa fecha. Las acusaciones presentadas ante el tribunal de Nueva York incluyen cargos por delincuencia organizada, conspiración, agresiones armadas y el homicidio de agentes federales e informantes en suelo mexicano durante la década de 1980.
Entre los crímenes más relevantes atribuidos por el Departamento de Justicia figura el rapto, tortura y asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena, así como del piloto Alberto Zavala Avelar en 1985. También se imputa al exlíder criminal el asesinato de los ciudadanos norteamericanos John Walker y Alberto Radelat, registrados a principios de 1985 en Guadalajara.
La trayectoria del capo hasta los tribunales de EE. UU.
El trayecto que desembocó en la reciente audiencia de Rafael Caro Quintero en Nueva York abarca décadas de persecución penal. Tras ser capturado en 1985 en Costa Rica y purgar casi tres décadas de condena en México, el acusado salió libre en 2013 mediante una resolución judicial contenciosa que años más tarde revocó la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Permaneció prófugo casi una década hasta su aprehensión en Sinaloa durante el verano de 2022. El proceso culminó con su entrega en extradición el 27 de febrero de 2025 junto a otros 28 acusados por narcotráfico, quedando bajo custodia del Gobierno de Estados Unidos para responder por sus deudas pendientes con la justicia federal.






















