Por Staff
Ciudad de México, a 07 de enero de 2026.- Ante denuncias de hacinamiento, maltrato animal y condiciones precarias, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), junto con la Secretaría de Gobierno y la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), realizó una operación para rescatar a los animales que se encontraban en el Refugio Franciscano.
Derivado de la operación, se documentó que 798 de los 936 animales que se encontraban en el albergue presentaban signos de maltrato o hacinamiento.
Ante ello, autoridades ordenaron el traslado de los animales a instalaciones temporales, incluidos espacios bajo la administración de la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) y la Brigada de Vigilancia Animal, para garantizar atención veterinaria, alimentación y cuidado adecuado.
Clara Brugada, jefa del gobierno capitalino informó que a los animales con huellas de maltrato se les ha brindado atención médica y varios fueron hospitalizados. hospitalizados.
“Resguardaremos a los animales rescatados respetando la determinación judicial sobre la propiedad del inmueble. ¡Nuestra prioridad es su bienestar!”, posteó a través de su cuenta de X.
Un operativo “desproporcionado”, acusan
Por su parte, el Refugio denunció que se trató de un operativo “totalmente desproporcionado” e injusto.
“Se están llevando animalitos sin dar información clara, incluidos gatitos, y no se ha informado dónde están ni en qué condiciones, lo cual es gravísimo”, refirió.
El refugio acusó que la narrativa de maltrato es falsa y se está utilizando únicamente para ganar una disputa con intereses ajenos al bienestar animal.
“La disputa por el predio lleva años, y hoy se está usando esta narrativa para justificar el despojo. Incluso existe una resolución judicial a favor del refugio que en este momento no se está respetando”, informó en un comunicado.
La intervención generó protestas de grupos animalistas y defensores de los derechos de los animales, quienes acusaron a las autoridades de actuar de manera precipitada y de separar a los animales de un espacio que consideran seguro y familiar.
“Separar a los animalitos de quienes los conocen y los cuidan es maltrato”, subrayó el refugio, fundado hace casi 50 años.






















