Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 27 de febrero de 2026.- Especialistas del Proyecto Templo Mayor (PTM) dieron a conocer un descubrimiento que podría cambiar la forma en que se interpretan los rituales públicos en la antigua Tenochtitlan. Tras años de excavaciones, los equipos del INAH identificaron tres ofrendas rituales (números 186, 187, y 189) que, por su contenido y datación, se habrían colocado simultáneamente, conformando lo que se presume fue una ceremonia colosal durante el gobierno de Motecuhzoma Ilhuicamina, huei tlatoani entre 1440 y 1469.
Los contextos correspondientes a esta etapa constructiva del templo —denominada IVa— ya habían sido sugeridos por hallazgos previos, pero ahora la evidencia conjunta permite a los arqueólogos “cerrar un círculo” en torno a este tipo de ofrenda múltiple, algo que no se había logrado antes. Además de su contemporaneidad, las cajas de piedra contenían 83 figurillas antropomorfas de estilo Mezcala, que no aparecen en otros momentos del desarrollo del monumento.

El hallazgo sugiere que se trató de un rito colectivo de enorme escala, en el que participaron numerosos sacerdotes y fieles con decenas de objetos rituales —incluidos conchas, caracoles, semillas y esculturas— colocados de manera conjunta alrededor del Huei Teocalli, el gran templo de la ciudad-isla.
¿Botín de guerra?
Según los investigadores, estas piezas podrían haber representado botines de guerra traídos desde señoríos de la actual región de Guerrero, simbolizando a su vez la legitimación del poder político y religioso del tlatoani. El uso de herramientas de transporte complejas, como palancas y rodillos de madera, refleja la logística inmensa detrás de estos depósitos.
El equipo del PTM también destacó que este patrón de ofrendas permite comprender mejor las prácticas ceremoniales de la élite mexica en un momento de consolidación de su autoridad regional, mientras el Templo Mayor culminaba su construcción.
Las cajas rituales y las esculturas ya han comenzado a ser estabilizadas en los laboratorios del PTM y se espera que, en próximos meses, se integren en una exposición pública, ofreciendo un panorama más profundo de la compleja religiosidad mexica durante el periodo clásico tardío.






















