Por Staff
Ciudad de México, a 13 de enero de 2026.— Científicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrollaron un biosensor portátil capaz de detectar el virus del papiloma humano (VPH) en tan solo 30 minutos, sin necesidad de laboratorio ni equipo médico especializado, una innovación que podría transformar la prevención del cáncer cervicouterino, una de las principales causas de muerte entre las mujeres mexicanas.
El proyecto es encabezado por Tatiana Fiordelisio, investigadora de la Facultad de Ciencias (FC), y busca detener a tiempo el crecimiento anormal de células en el cuello del útero, algo que —subraya— es 100 por ciento prevenible si se detecta el virus a tiempo.
Una prueba rápida, sencilla y sin dolor
“Fue rápido, cómodo y sin dolor. Me explicaron todo y me sentí tranquila”, cuenta Jimena Fernández de Córdoba, estudiante de posgrado de 26 años, quien participó en la validación clínica del nuevo dispositivo.
Como ella, decenas de mujeres ya han utilizado esta tecnología desarrollada por científicas mexicanas, diseñada para facilitar el acceso al diagnóstico del VPH, el virus que causa casi todos los casos de cáncer cervicouterino, el segundo más frecuente entre las mexicanas, después del cáncer de mama.
De acuerdo con el INEGI, tan solo en 2022 este padecimiento provocó 4 mil 243 muertes en el país.
Según el HPV Information Centre (ICO/IARC, 2023), 65 por ciento de las mujeres con cáncer cervicouterino están infectadas por los tipos 16 y 18 del VPH, los más agresivos.
El nuevo biosensor de la UNAM puede detectar 10 genotipos de alto riesgo, incluidos estos dos.
“Nos dimos cuenta de que miles de mujeres mueren cada año por una enfermedad totalmente prevenible. El problema no es la ciencia, es el acceso”, explica Fiordelisio.
Muchas mujeres —agrega— no se hacen la prueba por vergüenza, miedo, falta de dinero o incluso por prohibición de sus parejas.

Cómo funciona el biosensor
El dispositivo utiliza una técnica molecular llamada hibridación, similar a la que se usa en las pruebas PCR.
El procedimiento es sencillo:
- La mujer toma su propia muestra con un cepillo parecido a un hisopo
- La coloca en un pequeño tubo con líquido
- El dispositivo analiza el material genético del virus
- En 30 minutos, el resultado aparece con colores:
- Un color indica cepas altamente cancerígenas
- Otro, cepas de menor riesgo
“Es portátil, barato y fácil de usar. No requiere médicos ni laboratorios, lo que lo hace ideal para comunidades rurales o clínicas pequeñas”, explica la investigadora.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda este tipo de pruebas moleculares porque detectan al virus antes de que cause lesiones, mientras que el papanicoláu sólo encuentra daños cuando la enfermedad ya avanzó.
El proyecto nació a partir de otro biosensor creado por el mismo equipo durante la pandemia de COVID-19, con el que realizaron más de 45 mil pruebas gratuitas o de bajo costo.
Hoy, este nuevo dispositivo se encuentra en validación clínica ante Cofepris, la autoridad sanitaria del país.
Mientras tanto, la Facultad de Ciencias ofrece pruebas de detección del VPH por PCR, bajo estándares internacionales de calidad.
Dónde hacerse la prueba
El servicio de detección del VPH está disponible de lunes a viernes en el Laboratorio Nacional de Soluciones Biomiméticas para Diagnóstico y Terapia (LaNSBioDyT) de la Facultad de Ciencias de la UNAM.
Las citas se pueden agendar en: tienda.fciencias.unam.mx
El procedimiento es confidencial, seguro y accesible, y además contribuye a validar este biosensor que podría llevar diagnósticos rápidos y confiables a todo México.






















