Por Staff
Nueva Delhi, India, a 10 de diciembre de 2025.– La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró oficialmente a la cocina italiana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, convirtiéndose en la primera en el mundo en recibir este estatus.
La decisión fue aprobada este miércoles durante la sesión anual del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, celebrada en Nueva Delhi, India.
En su resolución, la UNESCO destacó que la cocina italiana representa mucho más que una tradición gastronómica: es una práctica social, cultural y comunitaria profundamente arraigada en la vida cotidiana de millones de personas.
De acuerdo con el organismo internacional, la cocina italiana se distingue por su transmisión intergeneracional de conocimientos, donde recetas, técnicas, sabores y rituales se heredan de abuelos a padres y nietos, tanto en el ámbito familiar como en espacios educativos y comunitarios.
También, subrayó su papel como elemento de cohesión social, que promueve el encuentro, el diálogo y la identidad colectiva alrededor de la mesa.
La UNESCO también reconoció el valor de la cocina italiana por su diversidad biocultural y sostenibilidad, al priorizar ingredientes locales y de temporada, respetar los ciclos naturales y fomentar una relación consciente con los alimentos. Estas prácticas, señaló, contribuyen a la preservación del medio ambiente y al respeto por los productos agrícolas tradicionales.
En su evaluación, el organismo describió la cocina italiana como “una forma de cuidar de uno mismo y de los demás, de expresar afecto y de mantener vivas las raíces culturales”, resaltando que cocinar y compartir los alimentos es un acto que fortalece los lazos familiares y comunitarios.
Arte culinario
La candidatura fue impulsada por el gobierno italiano en 2023 bajo el dossier titulado “Italian Cuisine: Sustainability and Biocultural Diversity”.
Hasta ahora, la UNESCO había reconocido expresiones culinarias específicas —como el arte del pizzaiuolo napolitano—, pero nunca había otorgado este estatus a una cocina nacional en su conjunto.
Con este reconocimiento, Italia refuerza la proyección internacional de su patrimonio gastronómico y consolida su valor cultural, social y económico.






















