Por Yoisi Moguel
PROGRESO, Yuc., 20 de abril de 2026.- Luego de reportes ciudadanos y ante la presión de trabajadores del mar, personal de Petróleos Mexicanos (Pemex) inició labores de supervisión y contención en la zona del Puerto de Altura, por presuntas fugas en los ductos submarinos que transportan hidrocarburos hacia la costa.
Desde hace varios días, pescadores ribereños denunciaron la aparición de dos grandes manchas de aceite. De acuerdo con los testimonios, el hidrocarburo, aparentemente diésel, es visible en dos puntos críticos: en mar abierto, en las inmediaciones del muelle que conduce a la terminal remota, y cerca de la costa, aproximadamente a 300 metros de la playa, a la altura del arco número 25 del viaducto.
Barreras de contención ya son visibles
“Desde el muelle de pescadores se observa la presencia de las barreras de contención color anaranjado; es un problema que llevaba semanas sin atenderse pese a los reportes frecuentes”, señalaron testigos locales.
Los ductos señalados tienen una antigüedad de 15 años y son piezas clave para el suministro regional, ya que transportan gasolina, diésel y turbosina desde la terminal remota hasta la Terminal de Almacenamiento y Distribución (TAD), ubicada en la carretera Mérida-Progreso.
Apuntan al deterioro de la tubería
Fuentes extraoficiales de la Secretaría de Marina (Semar) y de la Asipona Progreso sugieren que el origen del derrame sería el deterioro avanzado de la tubería, la cual habría cedido ante la falta de mantenimiento y el paso del tiempo.
Como parte de las acciones de respuesta, durante el fin de semana se colocaron barreras de contención para frenar la expansión del combustible. Además, desde las 7 de la mañana de este lunes se realizaron recorridos de inspección con participación de personal de Pemex y pescadores locales.
Sin postura oficial sobre la magnitud del derrame
Hasta el momento, Pemex no ha emitido un comunicado oficial en el que detalle la magnitud del derrame ni el tiempo estimado para la reparación definitiva de los ductos. Mientras tanto, la comunidad de Progreso manifestó en redes sociales su preocupación por un posible impacto mayor en el ecosistema marino y en la actividad pesquera de la zona.













