CIUDAD DE MÉXICO, a 15 de junio de 2026.- En una Copa del Mundo donde las figuras suelen surgir dentro de la cancha, uno de los personajes más populares del torneo apareció lejos de los estadios y sin tocar un balón. Se trata de Merlín, un pato que pasó de acompañar a una familia trabajadora en las calles de la Ciudad de México a convertirse en una sensación viral seguida por millones de personas.
La historia comenzó a cobrar fuerza tras la victoria de la Selección Mexicana sobre Sudáfrica en el arranque del Mundial 2026. Mientras cientos de aficionados celebraban en Paseo de la Reforma y otros puntos de la capital, varios videos captaron a un pato caminando tranquilamente entre la multitud vestido con una camiseta verde del Tricolor.
Las imágenes rápidamente se propagaron por TikTok, Instagram, Facebook y X, donde usuarios de México y otros países compartieron fotografías, videos y memes del peculiar personaje. Algunos comentarios en redes incluso señalaron que Merlín había logrado convertirse en una de las imágenes más memorables de los festejos mundialistas.
Del negocio familiar a la fama internacional
Aunque para muchos fue un descubrimiento reciente, Merlín ya era conocido por quienes frecuentan el centro de la Ciudad de México.
El ave forma parte de una familia dedicada a la venta de aguas y refrescos. Desde pequeño acompaña a sus dueños durante sus recorridos diarios, convirtiéndose en una presencia habitual entre comerciantes, clientes y transeúntes.
Su llegada al hogar ocurrió después de la pérdida de otro pato que había formado parte de la familia. Con el paso del tiempo aprendió a caminar junto a sus propietarios, adaptándose al ruido urbano, al tránsito vehicular y a la convivencia con cientos de personas.
Esa cercanía con las personas explica la facilidad con la que se desplaza en sitios concurridos y la tranquilidad que mostró durante las celebraciones mundialistas que lo catapultaron a la fama.
La FIFA ya puso sus ojos en Merlín
La popularidad del pato alcanzó un nivel inesperado cuando sus propietarios revelaron que fueron contactados por la FIFA para ir al Fan Fest del Zócalo.
La noticia generó una nueva ola de reacciones entre aficionados que comenzaron a especular sobre el futuro del ave y la posibilidad de que participe en algún evento oficial vinculado a la Copa del Mundo.
Mientras tanto, su fama continúa creciendo. Medios nacionales e internacionales han retomado su historia, voluntarios mundialistas le han dedicado muestras de cariño y miles de personas siguen compartiendo videos de sus recorridos por la capital mexicana.
Lo que comenzó como la rutina cotidiana de un pato que acompañaba a una familia trabajadora terminó convirtiéndose en uno de los fenómenos virales más inesperados del Mundial 2026.
En un torneo lleno de estrellas, Merlín demostró que a veces basta una camiseta verde, un paseo entre aficionados y mucho carisma para conquistar a toda una afición.






















