Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 27 de marzo de 2026.— Lo que inició como un proceso de expansión urbana al norte de Mérida se ha convertido en un conflicto territorial, donde la comisaría de Chablekal emerge como un foco de resistencia maya frente al crecimiento inmobiliario.
En los últimos días, la comunidad volvió a ser escenario de agresiones físicas contra defensores de la tierra, evidenciando una preocupante falta de respuesta institucional.
De acuerdo con organizaciones como Kanan Derechos Humanos y la Unión de Pobladores de Chablekal, habitantes fueron atacados mientras defendían tierras de uso común, en medio de una tensión acumulada durante años.
Los colectivos señalaron que, en el momento más crítico, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) no intervino, pese a los llamados de emergencia. Esta omisión, afirmaron, dejó a la comunidad en una situación de desprotección.
Para las organizaciones, el caso de Chablekal forma parte de un patrón más amplio de conflictos agrarios en Yucatán, donde denuncian un trato desigual por parte de las autoridades.
Acusan que existe rapidez institucional para proteger proyectos inmobiliarios, mientras que se percibe lentitud o indiferencia cuando se trata de garantizar los derechos de comunidades originarias.
Este tipo de conflictos, señalaron, también se ha presentado en localidades como Sitilpech, Homún, Ixil y Samahil, donde persiste el choque entre la vida comunitaria y el desarrollo urbano.
Ante este escenario, el Taller Agrario y colectivos locales preparan acciones legales para evitar que las agresiones queden impunes y exigir el respeto a la propiedad comunal.
Los voceros insistieron en que el desarrollo no puede avanzar sin considerar los derechos humanos y la seguridad de las comunidades, al advertir que “la protección de la población no puede depender del valor de la tierra”






















