Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, a 21 de julio de 2026.— Un esquema de monitoreo ciudadano coordinado por las organizaciones GISP Bacab A.C. y The Nature Conservancy México (TNC) encendió las alarmas sobre la salud del agua subterránea en la región.
En sus análisis de calidad microbiológica, las agrupaciones confirmaron la presencia de la bacteria Escherichia coli (E. coli) en dos cenotes ubicados en Tecoh y Tekit, revelando una clara contaminación fecal que representa un riesgo para la población.
A través de esta alianza socioambiental se capacitó a los Ha’kanules, bautizados como guardianes comunitarios del agua, para tomar muestras y evaluar parámetros físicos, químicos y bacteriológicos en los cuerpos hídricos locales.
La primera prueba se llevó a cabo el pasado 3 de junio en el cenote U Ch’e’en Cháak, situado en la comisaría de Telchaquillo, Tecoh.
A pesar de que indicadores como la temperatura, el oxígeno disuelto, la dureza y el pH se mantuvieron dentro de los rangos esperados, el laboratorio confirmó la presencia de E. coli. Este resultado advierte sobre la posible coexistencia de otros patógenos peligrosos para la salud humana.

El trabajo de campo continuó al día siguiente en Tekit, específicamente en el cenote Wuitzan. En este sitio, los análisis bacteriológicos resultaron negativos, por lo que el cuerpo de agua se declaró libre de contaminación fecal al momento de la inspección.
Sin embargo, la tranquilidad duró poco, pues el 7 de junio se evaluó un tercer punto en Tekit, el cenote Becal. La prueba arrojó nuevamente un resultado positivo a la bacteria E. coli.
Ante el riesgo potencial de infecciones, los especialistas del proyecto sugirieron a la comunidad no consumir agua del lugar y adentrarse a nadar bajo su propia responsabilidad.






















