Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 22 de marzo de 2026.– La Feria de Yucatán Xmatkuil 2026 enfrenta un escenario de incertidumbre, luego de que ejidatarios de Dzununcán advirtieran que podrían recuperar por la fuerza 82 hectáreas donde actualmente se ubica el estacionamiento principal del recinto ferial, si el gobierno estatal no atiende sus demandas.
El comisario ejidal, Wilbert Cocom Celis, aseguró que la comunidad ha agotado las vías de diálogo, tras tres solicitudes de audiencia sin respuesta por parte de autoridades estatales.
Señaló que, pese a un reciente acercamiento con el Ejecutivo, la reunión prometida no se ha concretado, lo que ha incrementado el malestar entre los ejidatarios.
“El Gobierno obtiene ingresos de una feria instalada en tierras ejidales, mientras los legítimos propietarios no reciben compensación alguna”, denunció.
El origen del conflicto, explicó, se remonta a presuntas irregularidades en la asignación y venta de tierras durante administraciones pasadas.
De acuerdo con el comisario, en 2015 se habría realizado la cesión irregular de 82 hectáreas por parte de un exrepresentante ejidal a favor de un familiar, además del presunto usufructo indebido de otras 216 hectáreas a particulares.
Ejidatarios plantean indemnización o renta
Ante este escenario, la asamblea ejidal planteó dos posibles soluciones: una indemnización por el uso del suelo durante más de 30 años o la firma de un contrato de renta justa por cada evento realizado en el predio.
Cocom Celis advirtió que, de no alcanzarse un acuerdo antes del inicio de la feria en noviembre, el estacionamiento dejaría de operar, lo que pondría en riesgo la logística del evento.
“Vamos a tomar posesión del terreno porque pertenece al ejido y no existe documentación legal que respalde su uso por parte del Gobierno”, afirmó.
La posible pérdida del estacionamiento representaría un golpe operativo para la Feria Xmatkuil, considerada la más importante del estado, que cada año recibe a miles de visitantes.
El conflicto abre un nuevo frente entre autoridades y comunidades ejidales, con implicaciones tanto en el ámbito legal como en la actividad económica y turística de Yucatán.





















