Por Staff
Mérida, Yuc., a 20 de enero de 2026.- En el Palacio Municipal de Mérida, Yucatán, hay un nuevo funcionario que no habla en juntas ni firma oficios… se trata de Kalimán, un perro callejero que se ha ganado su lugar en el Ayuntamiento como “Director de Apoyo Emocional”.
La estrella municipal
Kalimán llegó solo al Ayuntamiento en un estado vulnerable y desnutrido, pero con cuidados, cariño y paciencia el equipo del Departamento del Área de Conservación, liderado por Juan sosa Echeverría, se ganó la confianza del peludo.
Después de esto, se inició el protocolo médico de rescate del lomito.
Su historia conmovió tanto a trabajadores como a ciudadanos que, en un gesto simbólico se decidió nombrarlo Director de Apoyo Emocional.

¿Qué hace este funcionario de cuatro patas?
Cada vez son más los administrativos y ciudadanos que cuando acude a Palacio preguntan por él y se acercan para tener un momento de calma o diversión al interactuar con él. La función de Kalimán tiene efectos reales:
- Acompaña a personas que visitan o trabajan en el Palacio Municipal.
- Brinda afecto y calma a quienes enfrentan estrés o días difíciles.
- Promueve bienestar emocional a través del vínculo con los animales.
Su presencia apoya, de forma natural, lo que otras iniciativas buscan mediante terapias: reducir tensión, generar sonrisas y recordar que un gesto amable puede cambiar el ánimo de cualquiera.

Un símbolo de empatía y bienestar animal
Además de ser la mascota institucional, Kalimán se ha convertido en símbolo de la importancia del cuidado y respeto hacia los animales. Su historia visibiliza la labor de rescate animal en Mérida, un trabajo que va más allá de brindar atención veterinaria y que ahora se amplía a beneficios sociales y emocionales para toda la comunidad.
Organizaciones y programas municipales como “De la Calle al Corazón” ya trabajan con perros rescatados para ofrecer apoyo emocional a poblaciones vulnerables, como personas mayores o con condiciones de salud mental, reforzando la idea de que el amor animal tiene un impacto terapéutico real.






















