Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, a 26 de marzo de 2026.- La erosión costera dejó de ser una batalla aislada para el estado para convertirse en el primer gran desafío de seguridad ambiental que une a Yucatán, Campeche y Quintana Roo, en la búsqueda de detener el avance del mar que no reconoce fronteras.
El Gobierno de Yucatán está a solo días de entregar un estudio técnico clave que definirá el rescate del Malecón de Progreso, y que funcionará como el protocolo de contención maestro para toda la región.
Este frente común, que será presentado ante la Comisión Regional de Cambio Climático, busca frenar un problema que ya amenaza la productividad del suelo y el futuro turístico de todo el sureste mexicano, destacó la titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), Neyra Silva Rosado.
Esta alianza, precisó, busca presentar un frente común ante la Comisión Regional de Cambio Climático, entendiendo que el Caribe y el Golfo comparten un mismo sistema circulatorio que está fallando.

La pérdida de suelo no es solo un problema estético para el turista; es una hemorragia de nutrientes y biodiversidad que termina asfixiando ríos y lagos con sedimentos y brotes de algas.
Silva Rosado puntualizó que el estudio, iniciado a finales de 2025, pretende despejar la magnitud del problema, y estamos esperando los resultados para determinar cuál será la mejor metodología.
La erosión, dijo, no se mide en puntos aislados, sino en una franja crítica cuya extensión kilométrica sigue siendo una incógnita que con el nuevo estudio se conocerá.
La afectación es bastante grande y la presión social de los vecinos de Progreso ha sido el motor principal para acelerar este análisis técnico, señaló la funcionaria estatal.
Silva Rosado subrayó que en un giro estratégico, Yucatán no está actuando solo, los datos obtenidos por la consultoría estatal serán la moneda de cambio en una mesa de trabajo ambiental junto a Campeche y Quintana Roo.
“Aunque la erosión es un proceso natural exacerbado por vientos y lluvias, el diagnóstico que está por entregarse pone el dedo en la llaga de la actividad humana, ya que la deforestación y la gestión insostenible de la tierra duplicaron la velocidad con la que el suelo desaparece, “, sostuvo.
Lo que está en juego, advirtió, es un recurso finito y no renovable, porque cuando la capa fértil se desplaza, la productividad muere.
La funcionaria puntualizó que Yucatán se encuentra en una cuenta regresiva, una vez que el informe de la consultoría vea la luz en los próximos días, el estado pasará de la observación a la intervención quirúrgica de sus costas.





















