Por Yoisi Moguel
Umán, Yuc., 16 de enero de 2026.– La molestia reventó. Habitantes de las colonias San Lázaro y San Francisco salieron a las calles este viernes para frenar el paso vehicular y lanzar un mensaje claro: “Queremos soluciones, no muros”. El detonante: las obras del Tren Maya de carga, que —afirman— están convirtiendo su colonia en una “cárcel de acero”.
Desde temprana hora, decenas de familias bloquearon las calles 24 y 26 en protesta por la instalación de una malla ciclónica de alta seguridad a lo largo de la vía férrea, una medida que, lejos de brindar tranquilidad, ha encendido el enojo vecinal.
El muro que encendió el conflicto
Los vecinos denuncian que la malla les quita espacio vital: ya no pueden estacionar sus autos frente a sus casas, los pasos peatonales se redujeron al mínimo y adultos mayores y niños tienen cada vez más dificultades para moverse con seguridad.
A esto se suma el temor por posibles daños estructurales, ya que la colocación de durmientes y trabajos de excavación se realizan a escasos metros de las viviendas.
“De un día para otro despertamos rodeados de fierros. Nadie nos avisó nada. Nos están encerrando en nuestra propia colonia”, reclamó uno de los manifestantes.
Sin diálogo y sin respuestas
El enojo creció, aseguran, por la falta total de información. Los colonos afirman que jamás hubo una presentación oficial del proyecto ni propuestas para reducir el impacto de la obra.
Como salida inmediata, los inconformes exigen un área de estacionamiento exclusiva para los residentes, ya que la franja donde tradicionalmente dejaban sus vehículos quedará inutilizable de forma permanente.
Los manifestantes advirtieron que el cierre de vialidades continuará hasta que autoridades estatales o responsables del proyecto acudan al sitio y firmen acuerdos por escrito.
“No estamos en contra del desarrollo, estamos en contra de que nos quiten el derecho a movernos y vivir dignamente”, sentenciaron.






















