NUEVA YORK, EU.— Un avión de Air Canada Express sufrió un accidente en el aeropuerto LaGuardia al colisionar con un vehículo de emergencia en pista, dejando un saldo de dos muertos y al menos 41 personas heridas, en uno de los incidentes más relevantes en la aviación reciente en Estados Unidos.
De acuerdo con reportes oficiales, las víctimas fatales son el piloto y copiloto de la aeronave, quienes fallecieron tras el impacto frontal. En tanto, los heridos incluyen pasajeros y personal, varios de ellos trasladados a hospitales cercanos, algunos con lesiones de consideración.
El vuelo, procedente de Montreal, transportaba más de 70 pasajeros y cuatro tripulantes, lo que permitió activar protocolos de emergencia de gran escala en la terminal aérea.
Impacto en pista
El accidente ocurrió cuando el avión, en maniobra de aterrizaje, se impactó contra un camión de bomberos que se encontraba en la pista atendiendo otra situación operativa dentro del aeropuerto.
Las imágenes posteriores muestran daños severos en la parte frontal del fuselaje, mientras equipos de rescate trabajaron durante horas para evacuar a los ocupantes y asegurar la zona.
Las primeras indagatorias apuntan a una posible descoordinación entre el control de tráfico aéreo y los servicios terrestres, lo que habría permitido que ambas unidades coincidieran en la misma pista.
Autoridades federales ya iniciaron una investigación para esclarecer los hechos y determinar si hubo errores humanos, fallas técnicas o incumplimiento de protocolos de seguridad.
Seguridad aérea bajo escrutinio
Tras el incidente, el aeropuerto LaGuardia suspendió operaciones temporalmente, generando un efecto dominó en la movilidad aérea con cientos de vuelos cancelados y desviados en la región de Nueva York.
La terminal fue reabierta parcialmente horas después, aunque con restricciones y bajo estrictas medidas de seguridad.
El accidente ha reactivado el debate sobre los protocolos de seguridad en pistas, especialmente en aeropuertos con alta saturación operativa. Expertos advierten que este tipo de incidentes, aunque poco frecuentes, evidencian vulnerabilidades críticas en la coordinación aeroportuaria.












