ACAPULCO, Gro., a 09 de octubre de 2026.— Las lluvias que han dejado calles inundadas, deslaves y afectaciones en viviendas y negocios de Acapulco mantienen en alerta a Guerrero, donde la Secretaría de Marina activó el Plan Marina en su Fase de Auxilio ante los efectos del huracán Simón, que este viernes se intensificó a categoría 2.
De acuerdo con el Gobierno de Guerrero, el ciclón se localizaba durante la mañana a 335 kilómetros al sur de Manzanillo, Colima. Aunque su centro permanece alejado de la entidad, su amplia circulación genera precipitaciones fuertes a intensas en distintas regiones.
La Secretaría de Marina informó que la Octava Región Naval, con sede en Acapulco, movilizó personal de la Brigada de Respuesta a Emergencias hacia las zonas afectadas. Elementos de Infantería de Marina también realizan recorridos de vigilancia y apoyo a la población.
Suspenden clases y mantienen refugios disponibles
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda reportó saldo blanco hasta ese momento, pese a las inundaciones, deslaves, cierres de vialidades y afectaciones a vehículos, viviendas y establecimientos comerciales.
Como parte de las medidas preventivas, 34 refugios temporales permanecen disponibles, mientras continúan suspendidas las clases en las regiones de Acapulco, Centro, La Montaña, Costa Grande y Costa Chica.
Las restricciones también comprenden actividades no esenciales y navegación portuaria. La Marina confirmó el cierre a embarcaciones menores en puertos de Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, así como a embarcaciones mayores en Michoacán.
Por otra parte, la Comisión Federal de Electricidad informó que había restablecido el servicio al 90.5 por ciento de los 65 mil 78 usuarios afectados en Guerrero, luego de la inundación de la subestación de Puerto Marqués.
La presidenta Sheinbaum pidió a la población mantenerse resguardada y seguir las indicaciones de Protección Civil ante el pronóstico de nuevas precipitaciones.
El Gobierno de Guerrero reiteró el llamado a no cruzar ríos, arroyos ni zonas inundadas, debido al riesgo que representan las corrientes y los posibles incrementos en los niveles de agua.




















