Por Staff
WASHINGTON, D.C., EU., a 13 de agosto de 2026.- Los operativos migratorios en Estados Unidos podrían incorporar una herramienta tan discreta como polémica: guantes capaces de aplicar descargas eléctricas a personas que opongan resistencia durante un arresto.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) planea adquirir miles de estos dispositivos, conocidos como G.L.O.V.E., con una inversión que podría alcanzar entre 10 y 20 millones de dólares, de acuerdo con un aviso del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La previsión es que los equipos estén disponibles a más tardar en marzo de 2027.
Los guantes son fabricados por Compliant Technologies LLC y, a simple vista, funcionan como un equipo convencional para agentes. Sin embargo, cuentan con un interruptor que permite activar el sistema eléctrico cuando el guante entra en contacto directo con la piel. La empresa los presenta como dispositivos de “distracción y desescalada”, pensados para ayudar a controlar situaciones físicas difíciles.
La nueva herramienta
La intención del ICE es utilizar estos equipos principalmente en situaciones en las que una persona se resista físicamente durante una detención o traslado. Los dispositivos serían destinados a agentes de Operaciones de Ejecución y Deportación (ERO) y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).
Pero la propuesta ya encendió las alarmas entre organizaciones defensoras de los derechos civiles, que cuestionan que una herramienta capaz de provocar dolor pueda incorporarse a los operativos migratorios. La preocupación aumenta debido al debate que existe actualmente en Estados Unidos sobre el uso de la fuerza por parte de agentes de ICE y la supervisión de sus operaciones.
Aunque la empresa fabricante sostiene que se trata de una alternativa para reducir confrontaciones y lesiones, organizaciones como la ACLU advierten sobre el riesgo de un uso excesivo o indebido. El propio fabricante establece restricciones para determinadas personas vulnerables, mientras que expertos y exfuncionarios han pedido reglas claras, capacitación y mecanismos de rendición de cuentas antes de incorporar esta tecnología a las operaciones migratorias.






















