Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 11 de febrero de 2026.- El arranque de 2026 no ha sido favorable para la industria de vehículos pesados en México, un sector estratégico para el transporte de mercancías y la actividad económica nacional. La Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) advirtió que, sin políticas públicas claras y eficaces, la recuperación del sector podría prolongarse, afectando inversión, empleo y competitividad.
De acuerdo con cifras presentadas por Alejandro Osorio Carranza, las ventas al mayoreo registraron una fuerte contracción del 35.7% en enero, una señal clara de que las empresas transportistas han frenado la renovación de sus unidades ante la falta de certidumbre económica y regulatoria.
El impacto no se limita al mercado interno. La producción de vehículos pesados cayó casi 52%, mientras que las exportaciones retrocedieron 53.8%, reflejando una desaceleración que golpea directamente a las cadenas de valor y a las plantas instaladas en el país.
ANPACT subrayó que uno de los principales retos es la obsolescencia del parque vehicular, con unidades que superan los 19 años de antigüedad, lo que incrementa riesgos en carretera y emisiones contaminantes. Para el organismo, una estrategia nacional de renovación de flota permitiría mejorar la seguridad, reducir impactos ambientales y reactivar la demanda.
“La renovación de la flota es esencial para mejorar la seguridad vial y reducir la contaminación, lo que permitirá a la industria ser más competitiva”, manifestó Osorio.
A este escenario se suma la preocupación por el empleo, ya que, según Rogelio Arzate, la contracción del mercado ha provocado recortes de hasta 20% en algunas empresas afiliadas. La asociación reiteró su llamado a regular la importación de vehículos usados y a invertir en infraestructura energética, como parte de una ruta integral para fortalecer a una industria clave para el desarrollo de México.






















