Por Staff
WASHINGTON, EU., a 31 de agosto de 2026.— Las islas Malvinas volvieron al centro de la atención internacional después de que Donald Trump reconociera que Estados Unidos está revisando su posición respecto a la soberanía del archipiélago, una disputa que enfrenta históricamente a Argentina y Reino Unido.
La declaración del presidente estadounidense ocurrió este lunes cuando fue cuestionado sobre los reportes que apuntan a que su gobierno podría retirar su respaldo diplomático a la posición británica. Trump respondió que revisa todas sus posiciones y que la cuestión de las Malvinas es solamente una de muchas que están bajo análisis.
El pronunciamiento no significa, por ahora, que Estados Unidos haya cambiado oficialmente de postura. Medios internacionales señalaron que Trump no indicó si la revisión derivará en una modificación de la política estadounidense, que desde 1982 ha evitado tomar partido formal por una de las dos reclamaciones de soberanía.
La controversia adquiere una dimensión adicional porque los reportes sobre una posible revisión surgieron en medio de las presiones de Washington a sus aliados de la OTAN para incrementar el gasto militar. Entre las opciones que habría analizado el Pentágono figuraría reconsiderar el respaldo diplomático estadounidense a territorios europeos, incluidas las Malvinas.
¡Trump sacude las Malvinas!
Para Argentina, que reclama las islas como parte de su territorio, cualquier modificación de la postura estadounidense podría tener relevancia diplomática. Para Reino Unido, en cambio, el gobierno ha reiterado que las Malvinas “son y seguirán siendo” un territorio británico de ultramar, de acuerdo con la voluntad de sus habitantes.
El escenario queda así abierto: Trump no anunció un cambio, pero sí dejó claro que la posición estadounidense está bajo revisión. La pregunta ahora es qué alcance tendrá esa revisión y si terminará convirtiendo a las Malvinas en una nueva pieza de presión dentro de la relación entre Estados Unidos y Reino Unido.






















