Por Staff
El gigante del streaming estrenó en junio de 2025 KPop Demon Hunters, el musical animado que posteriormente rompió récords al superar las 325 millones de reproducciones y que se alzó con dos premios Óscar de la Academia. Sin embargo, la colorida franquicia de las cazadoras de demonios (conocidas dentro de la ficción como el grupo HUNTR/X) se enfrenta ahora a un peligroso rival fuera de la pantalla. La legendaria agrupación estadounidense de metal cristiano Demon Hunter, fundada en Seattle en el año 2000, ha demandado formalmente a Netflix, Netflix Studios y a la promotora AEG Presents por infracción de marca registrada, competencia desleal y designación falsa de origen.
¿Qué busca conseguir la banda de metal cristiano?
La corporación Hyde Lane, que gestiona los derechos de la banda de metal, busca que un tribunal de California prohíba definitivamente a Netflix utilizar el nombre “KPop Demon Hunters” en cualquier tipo de música grabada, espectáculos en vivo o venta de mercancía oficial. El grupo argumenta que Netflix no tiene derecho a comercializar conciertos o canciones usando su marca, comparando la situación con intentar lanzar artistas pop bajo nombres como “KPOP METALLICA”, “KPOP U2” o “KPOP BLACK SABBATH”.
Para detener lo que consideran un eclipsamiento total de su identidad, la banda exige la prohibición absoluta del uso del nombre, una indemnización económica que incluya daños triples, el reembolso de abogados y la entrega de todas las ganancias comerciales que Netflix haya acumulado con la franquicia. El golpe más drástico de la demanda es la petición de destruir todo el material infractor que Netflix posea, solicitando además que el caso sea resuelto por un juicio por jurado. El conflicto escaló tras evidenciarse casos reales de confusión, como el de un padre de familia que gastó 500 dólares en boletos para el concierto de metal pesado creyendo que llevaba a sus hijas pequeñas de cinco y seis años al tierno show de K-pop de Netflix.
¿Qué problemas enfrentará Netflix si pierde?
Uno de los principales riesgos para Netflix sería la afectación de la masiva gira mundial de conciertos que la promotora AEG Presents planea llevar a 150 ciudades de todo el mundo. Asimismo, la plataforma enfrentaría obstáculos para mantener o concretar sus solicitudes de registro de marca relacionadas con ropa, juguetes y accesorios oficiales de la película.
Por si fuera poco, la demanda no solo amenaza con afectar sus millonarias ganancias musicales, sino que la orden de destrucción de materiales y el litigio de marca podrían poner en riesgo el desarrollo de la secuela cinematográfica que ya ha sido anunciada para el año 2029.
¿Cuál es el gran dilema legal del caso?
Aunque la demanda plantea una disputa amplia, el gran dilema gira en torno a que el grupo de la película no se llama Demon Hunters, sino HUNTR/X. El término “Demon Hunters” (cazadoras de demonios) se utiliza en el título original como una referencia a la trama de animación. Netflix se ha limitado a calificar formalmente los argumentos de la banda como “sin fundamento” y ha asegurado que defenderá enérgicamente sus derechos ante los tribunales.






















