Por Staff
FLORIDA, E.U., a 07 de marzo de 20206.- La reunión regional denominada “Escudo de las Américas”, impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reunió este sábado en Miami a líderes de 12 países latinoamericanos aliados, con el objetivo de fortalecer una coalición regional contra el crimen organizado y los cárteles. Sin embargo, la convocatoria dejó fuera a México, uno de los actores clave del continente.
El encuentro se realizó en el complejo Trump National Doral, donde participaron mandatarios y representantes de naciones como Argentina, El Salvador, Paraguay, Costa Rica, Ecuador y República Dominicana, entre otros. La iniciativa busca coordinar estrategias de seguridad, inteligencia y cooperación militar para enfrentar organizaciones criminales que operan en la región.
Los ausentes
Lo que más llamó la atención fue la ausencia de México, pese a ser el principal socio comercial de Estados Unidos y vecino fronterizo, además de uno de los países más involucrados en el combate al narcotráfico regional. Analistas consideran que la exclusión refleja tensiones políticas y diferencias en la estrategia de seguridad entre ambos gobiernos.
Además de México, también Brasil y Colombia quedaron fuera de la convocatoria inicial, mientras que el encuentro se concentró principalmente en gobiernos ideológicamente cercanos a la Casa Blanca, lo que algunos observadores interpretan como la construcción de un bloque político y estratégico alineado con Washington.
Frente vs cárteles
Durante la cumbre, Trump insistió en la necesidad de formar una “coalición anticárteles” similar a alianzas internacionales utilizadas en otros conflictos globales, argumentando que el crimen organizado representa una amenaza hemisférica que requiere acciones coordinadas entre gobiernos.
La exclusión de México resulta particularmente significativa debido a que gran parte del debate sobre seguridad regional gira precisamente en torno al tráfico de drogas y las redes criminales que operan en territorio mexicano, un tema central en la agenda bilateral entre ambos países.
Aunque la reunión fue presentada como un nuevo marco de cooperación regional, la ausencia de algunas de las principales economías latinoamericanas deja interrogantes sobre el alcance real de la iniciativa y su impacto en el equilibrio político del continente.





















