Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, a 25 de junio de 2026.– El mar de Yucatán está de fiesta y las redes sociales ya celebran el regreso a casa de una verdadera guerrera de las profundidades, la tortuga Verdín.
La Secretaría de Desarrollo Sustentable de Yucatán confirmó que la monumental tortuga blanca conocida cariñosamente como “Verdín” ya nada en libertad en su hábitat natural, luego de protagonizar una conmovedora historia de supervivencia que se prolongó por más de un año.
El viaje de Verdín hacia la libertad no fue sencillo, pues comenzó con una tragedia en las aguas de Celestún, donde fue rescatada con una grave y aparatosa herida en la cabeza provocada por el violento impacto de la hélice de una embarcación.
Al borde de la muerte, este gigantesco ejemplar de 135 kilos fue trasladado de urgencia al Campamento Tortuguero del CETMAR 17 en Puerto Progreso, donde un equipo de especialistas y voluntarios inició una jornada de rehabilitación exhaustiva que desafió todos los pronósticos médicos.


La Secretaría de Desarrollo Sustentable de Yucatán destacó el profundo agradecimiento a los expertos del CETMAR 17, quienes realizaron una labor excelente en la atención a Verdín.
La secretaría agradeció el esfuerzo y dedicación de los especialistas que participaron en su cuidado, pues eso permitió que pueda regresar al lugar al que pertenece, el mar, concluyendo de manera emotiva que cada liberación es una nueva oportunidad para la vida.
Más de un año para volver a casa
De acuerdo con datos de la misma Secretaría de Desarrollo Sustentable de Yucatán, la tortuga blanca (Chelonia mydas) se encuentra catalogada en peligro de extinción, lo que vuelve el rescate de Verdín un triunfo vital para la biodiversidad de la región.
El golpe de embarcaciones y la pesca incidental representan las mayores amenazas humanas para estos gigantes prehistóricos que eligen las costas yucatecas para alimentarse y anidar.
Los expertos del CETMAR 17 recuerdan a la comunidad marítima la importancia de navegar con precaución en zonas de avistamiento, ya que historias con un final tan feliz como el de Verdín requieren de meses de un costoso tratamiento, cirugías reconstructivas y un cuidado de 24 horas que hoy, por fortuna, permite celebrar un emotivo ¡Buen viaje, Verdín! en todo el estado.






















