Ciudad de México, 2 de febrero de 2026.— El Super Bowl se ha consolidado como uno de los eventos deportivos con mayor impacto económico, no sólo en Estados Unidos, sino también en México, donde el consumo en casa y el comercio de proximidad registran un repunte significativo durante el fin de semana del partido.
Para esta edición, se estima la exportación de alrededor de 120 mil toneladas de aguacate Hass hacia el mercado estadounidense, principalmente para cubrir la alta demanda de guacamole, uno de los productos más presentes en las reuniones para ver el encuentro deportivo.
El gasto familiar también muestra un incremento. Organizar una reunión en casa para diez personas, con botanas y bebidas típicas como hot dogs, cerveza, refrescos, totopos y guacamole, puede representar un desembolso de entre 2,161 y 4,630 pesos, dependiendo del tipo de alimentos y bebidas que se incluyan. Estas cifras reflejan un aumento de hasta 12.83% respecto a los costos registrados el año anterior.
El evento, que se celebra en domingo, se extiende por varias horas y ocurre en temporada invernal, lo que propicia que la mayoría de las personas lo disfruten en casa. Este comportamiento favorece el consumo local y las compras de último momento en tiendas de barrio y comercios cercanos, especialmente de productos como hielo, refrescos y botanas.
Además de su impacto en el consumo, el Super Bowl mantiene una audiencia masiva. La edición pasada fue vista por más de 191 millones de personas a nivel global, mientras que en México alcanzó a alrededor de 24.1 millones de espectadores, consolidando al país como uno de los principales mercados fuera de Estados Unidos.
Detrás del crecimiento del llamado “oro verde”, la cadena productiva del aguacate enfrenta retos importantes. Las afectaciones por extorsiones a lo largo de la cadena de producción, distribución y comercialización generan pérdidas estimadas de entre 3% y 5% del valor total, impactando directamente a productores y comercializadores.
Así, el Super Bowl no sólo representa un espectáculo deportivo, sino también un evento con efectos directos en el bolsillo de las familias, el comercio local y una de las cadenas agroalimentarias más relevantes del país.






















