Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 23 de abril de 2026.- El ascenso de las temperaturas en la región, que están cerca de los 40 grados Celsius, obligó a la modificación de horarios en el sistema educativo.
Ante la amenaza latente de enfermedades gastrointestinales y deshidratación, la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (Segey) determinó la activación inmediata de protocolos de emergencia.
Esta medida busca proteger prioritariamente a los estudiantes de planteles vulnerables que carecen de domos deportivos, aire acondicionado o ventilación adecuada, ajustando sus dinámicas diarias para evitar que la exposición al sol se convierta en un riesgo sanitario.
El secretario de Educación, Juan Enrique Balam Várguez, sostuvo que la estrategia central consiste en modificar los horarios de recreo y suspender las actividades al aire libre durante las horas de mayor radiación.
¿A partir de cuándo?
La directriz estatal, precisó, otorga a cada centro educativo la autonomía para adaptar sus tiempos de descanso según sus condiciones particulares de infraestructura, garantizando que durante los meses críticos de abril, mayo y junio, los alumnos permanezcan bajo resguardo en los momentos de mayor peligro ambiental.
Explicó que esta medida se determinó para poner especial énfasis en la seguridad alimentaria dentro de los planteles.
El calor extremo, afirmó, acelera drásticamente la descomposición de productos lácteos y cárnicos, por ello se implementó una vigilancia rigurosa en las cooperativas escolares.
Prevención
Consideró la prevención como la única vía para evitar una crisis de salud en las aulas, por lo que se supervisa estrictamente el manejo y almacenamiento de los insumos.
A pesar de la rigurosidad de estas nuevas normas, la autoridad educativa aclaró que, hasta el momento, no se tienen registros de brotes alarmantes de infecciones diarreicas en las escuelas del estado.
“La activación de estos protocolos responde a un esquema de prevención ante el pronóstico climático, dotando a maestros y directores de herramientas claras para identificar y actuar con prontitud ante cualquier síntoma de malestar estomacal o deshidratación en los estudiantes”, acentuó el funcionario estatal.
Aseguró que con estas acciones, el sector educativo busca sortear la temporada de estiaje priorizando la integridad física de los alumnos por encima de la rutina académica habitual.




















