Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, a 8 de julio de 2026.– El deporte mexicano alcanzó la cúspide en territorio sudamericano gracias a la imponente fuerza del yucateco Víctor Méndez Uicab.
El pesista originario de Valladolid, Yucatán, se consagró campeón del planeta en el Campeonato Mundial Juvenil Sub-17 de Levantamiento de Pesas, regalando a México una actuación memorable donde la técnica, el coraje y la estrategia derribaron a los gigantes de la disciplina.
El joven atleta, apodado con justa razón como el “Pequeño Coloso de Oriente”, impuso su ley en la reñida división de los 60 kilogramos.
Su triunfo cobra un valor doble al haber superado con autoridad a los competidores de las potencias asiáticas, históricos dominadores de este deporte. La hazaña dorada se construyó con altas dosis de drama en una jornada no apta para cardíacos.
El panorama comenzó cuesta arriba para el mexicano tras culminar en el quinto puesto de la modalidad de arranque, donde consiguió levantar 108 kilogramos.
Tanto Víctor Méndez como su entrenador, Guilmer Aguilar Novelo, mantenían la calma y sabían perfectamente que el verdadero potencial del yucateco emergería en el siguiente bloque. La profecía se cumplió en la modalidad de envión, momento en el que el vallisoletano dejó fríos a sus contrincantes.

Con una concentración de acero y una ejecución perfecta, Méndez Uicab levantó 142 kilogramos para asegurar de forma categórica su primera medalla de oro.
Este levantamiento descomunal le dio el liderato de la modalidad, y catapultó al mexicano a la cima de la clasificación general.
Con un acumulado total de 250 kilogramos, el yucateco se adjudicó su segunda presea dorada de la tarde, proclamándose oficialmente como el nuevo dueño absoluto de su categoría a nivel mundial. Este éxito internacional es el resultado de una evolución constante y un palmarés que ya imponía respeto antes de su llegada a Cali.
El pesista arrastra una trayectoria impecable que incluye un bicampeonato panamericano con conquistas en Ecuador y Venezuela, además de consolidarse como el rival a vencer en casa al coronarse campeón de la Olimpiada Nacional tanto en la edición de 2025 como en la de 2026.
Con este brillante resultado, Víctor Méndez Uicab ratifica su estatus como la máxima joya de la halterofilia en la península y levanta la mano con firmeza como uno de los proyectos más serios del deporte nacional para los próximos ciclos olímpicos.
El orgullo de Valladolid regresa a casa con el oro en el pecho y la admiración de un país entero.






















