MÉRIDA, Yuc., a 25 de abril de 2026.– El patrimonio biocultural de la región maya, pilar fundamental de la identidad nacional, se encuentra bajo una amenaza crítica y un proceso acelerado de erosión cultural derivado de la desaparición progresiva de conocimientos tradicionales y la pérdida de la flora nativa, advirtió la investigadora por México de Germolab, Marina Vera Kú.
Drante su conferencia “Conservación del Patrimonio Biocultural Maya” en el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), la especialista destacó que, si bien el patrimonio cultural abarca diversas áreas como la artesanía, el enfoque en la medicina tradicional es vital para entender esta crisis.
Según la investigadora, la cultura maya, uno de los tres grupos étnicos mayoritarios en México, está perdiendo su lengua, sus prácticas y su conexión con el entorno natural a un ritmo alarmante.
Vera Kú subrayó que en la cosmovisión maya no existe una división entre la naturaleza y el saber humano, por ello, la estrategia de conservación debe ser dual.
“Se tiene que conservar las dos cosas, si tengo el conocimiento, pero no tengo la planta, no tengo nada; y si tengo la planta, pero no sé para qué sirve, el valor se pierde”, explicó.

Como ejemplo de esta interdependencia, la investigadora citó el caso del copal (Protium copal), una especie nativa que cumple funciones rituales, medicinales y culturales.
Explicó que el copal se usa en los rituales como incienso para purificar ceremonias y acompañar ofrendas, mientras que en la medicina tradicional es de gran ayuda porque posee propiedades ansiolíticas comprobadas, lo que le da identidad, además que su aroma y presencia son parte esencial de la vida comunitaria.
Marina Vera Kú aseveró que la pérdida de biodiversidad en la Península de Yucatán no solo afecta al ecosistema, sino que borra la memoria histórica de los pueblos, cadenas de que el deterioro de ese patrimonio biocultural implica que el conocimiento de los médicos tradicionales desaparece junto con las especies que utilizan para sanar.
La especialista hizo un llamado urgente a las instituciones y a la sociedad para valorar y proteger estos saberes ancestrales, pues la preservación de la identidad de los pueblos mayas y la supervivencia de su entorno natural dependen, hoy más que nunca, de reconocer que la cultura y la biodiversidad son una misma unidad que no puede protegerse por separado.






















