Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 23 de julio de 2026.- Los rellenos clandestinos para ganar terreno al ecosistema costero y la acumulación de residuos mantienen bajo presión a los manglares de Yucatán, una práctica que persiste pese al fortalecimiento de las acciones de saneamiento que realizan autoridades y organizaciones civiles.
Las jornadas de limpieza encabezadas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la dependencia estatal del ramo, ayuntamientos y grupos ciudadanos han permitido reducir el volumen de basura recolectada. Sin embargo, continúan los casos en los que personas arrojan materiales de construcción, plásticos y residuos domésticos en la zona costera.

Autoridades alertan por rellenos ilegales
El delegado de la Semarnat, Guillermo Porras Quevedo, señaló que las afectaciones abarcan desde el abandono de residuos que el viento transporta hacia los manglares hasta el depósito intencional de escombros para rellenar humedales y ocupar de forma ilegal terrenos costeros.
Explicó que las investigaciones relacionadas con posibles delitos del orden común y federal corresponden a las fiscalías competentes, mientras que los procedimientos por daño ambiental y las acciones de restauración se encuentran bajo la responsabilidad de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Supervisan proyectos de infraestructura
Porras Quevedo informó que la vigilancia ambiental también incluye los proyectos de infraestructura previstos para Yucatán, como la ampliación del tramo carretero entre Mérida y Celestún.
Precisó que la autoridad ambiental federal determinó que el proyecto deberá cumplir con los trámites de evaluación de impacto ambiental e incorporar pasos de fauna, con el propósito de garantizar la movilidad de las especies nativas en una zona de alta sensibilidad ecológica.






















