Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 2 de julio de 2026.– La costa de Yucatán enfrenta un proceso de pérdida de arena que se ha intensificado por la intervención humana y la ausencia de una estrategia integral para atender la erosión costera, advirtió el investigador de Ecología Humana del Cinvestav Unidad Mérida, Eduardo Batllori Sampedro. El especialista señaló que esta situación representa un riesgo para el equilibrio ambiental y para diversas zonas del litoral.
Obras particulares alteran las corrientes marinas
Batllori Sampedro explicó que la instalación de espigones y espolones construidos por propietarios particulares para proteger sus terrenos modifica las corrientes marinas, lo que provoca que la pérdida de arena se desplace hacia otros puntos de la costa. Añadió que, de acuerdo con los análisis del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) Unidad Mérida, cada estructura colocada de forma aislada transfiere la erosión hacia el poniente del litoral.
El investigador indicó que uno de los casos más visibles se presenta en el malecón de Progreso, donde la interrupción del movimiento natural de sedimentos ha ocasionado una pérdida importante de playa. Agregó que este patrón también se observa en los puertos de abrigo del estado, donde el lado oriente acumula arena, mientras que el sector occidental registra un déficit de sedimentos.
Identifican zonas con mayor vulnerabilidad
El especialista afirmó que este desequilibrio requiere la participación permanente de la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) mediante programas continuos de dragado. Explicó que el objetivo consiste en trasladar la arena acumulada en la infraestructura portuaria hacia las zonas que han perdido sedimentos, con el propósito de restablecer el ciclo natural que actualmente permanece interrumpido.
Batllori Sampedro señaló que Chelem, Chuburná, Uaymitún y Chicxulub Puerto permanecen entre las localidades con mayor vulnerabilidad por la pérdida de arena. También indicó que en San Felipe preocupa la desaparición de la barra arenosa ubicada frente a la bocana natural, mientras que los tramos comprendidos entre San Crisanto y Chabihau, así como de El Palmar hacia Punta Piedra, presentan retrocesos críticos en su línea de costa.
El investigador destacó que la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) ya coordina mesas de diálogo regionales junto con la Semarnat para construir una estrategia integral, aunque señaló que el avance depende de acuerdos entre autoridades federales y estatales. Añadió que el principal reto consiste en concretar esos consensos para atender la erosión costera antes de que continúe la pérdida de playas en el litoral yucateco.






















